Marcello Pignataro

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Lunes 11 Febrero, 2008

Siglo ¿21?

Marcello Pignataro

Uno a veces se siente ignorante. Yo creía que la época de la Inquisición se había terminado hacía cientos de años. Pero, como muchas otras veces, me equivoqué.
Un diputado denunció que la presencia de Iron Maiden en Costa Rica podría resultar perjudicial para los intereses de nuestro país, de nuestra juventud y de nuestra sociedad como un todo. Con argumentos tan absurdos como que en las portadas de los discos aparece un monstruo o que las letras de las canciones poseen contenidos negativos, usando como ejemplo solamente dos (realmente una y media) de las más de 130 canciones que han publicado a lo largo de su historia. Uno no puede juzgar a un autor por lo que aparece en el 1,5% de su obra.
Las canciones mencionadas (“Powerslave” y “The Number of the Beast”) no pueden, ni por asomo, calificarse como satánicas. “Powerslave” habla de creencias de la antigua cultura egipcia. Con solo ver la portada del disco, aunque uno no hable inglés y necesite que le traduzcan la letra, puede darse cuenta del tema principal del disco.
Con respecto a la controversial (no lo vamos a negar) “The Number of the Beast”, relata la historia de una persona que presencia un extraño ritual, mas no indica en ninguna parte que participe en él.
Si la idea es censurar a un grupo porque tiene “monstruos” en la portada de sus discos… que censuren los discos de Barney, que censuren el uniforme de Saprissa.
¿Por qué no escogió el señor diputado otra de las 132 canciones restantes? ¿Por qué no escoger “Wasted years”, que habla de que no debemos perder el tiempo en trivialidades y luchar siempre por ir hacia delante? ¿Tal vez “Alexander the Great” que, como su nombre lo indica, nos relata la historia de la vida del gran Alejandro Magno? ¿Quizás “Rime of the Ancient Mariner” basada en un poema épico de Samuel Taylor Coleridge? Se me ocurre también “Run to the hills”, que habla de las luchas entre indios y confederados.
¿Por qué siempre la necedad y la necesidad de etiquetar a aquellos a los que nos gusta el buen rock como maleantes, satánicos, violentos, malas personas? Muchos de los que iremos a presenciar el concierto somos padres de familia, somos profesionales y tenemos trabajos estables.
Si vamos a etiquetar al heavy metal como incitador de la violencia, perfecto. Etiquetemos también al reggaetón como culpable de violaciones y sexo desenfrenado. Etiquetemos al “Bolero” de Ravel como pornográfico. Etiquetemos.
“Vamono con un viaje vivete mi vida loca/Te encanta si el nene te toca/Mujeres como tú por aquí quedan pocas/Como lo quieres al desnudo o con ropa” Letra de “Vida loca” de Arcángel (¿?). Reggaetón.
Siguiendo con música y parafraseando a Paul McCartney: “Vive y deja vivir”.


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