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Martes, 20 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Se agota el tiempo, es hora de decidir

Leiner Vargas [email protected] | Martes 14 agosto, 2018


Reflexiones

Se agota el tiempo, es hora de decidir

El crecimiento en el componente financiero del déficit fiscal es preocupante, el pago de intereses y de principal de la deuda interna y externa del país está absorbiendo cada día con mayor fuerza y participación, las erogaciones del Ministerio de Hacienda y estamos a punto, de que se convierta en una bola de nieve que arrastre las bases de nuestra seguridad social, nuestros ahorros y por supuesto, las inversiones históricas en educación y seguridad social del país.

Como lo he dicho en muchas ocasiones, hemos dejado pasar buenos momentos para tomar las decisiones país que se requieren. Gobierno tras gobierno, hemos venido dilatando el tiempo en discusiones absurdas. Siempre tendremos grupos de interés opuestos a casi todo. Nunca será posible poner a todos de acuerdo en todo, mientras dejamos pasar la mejor parte del capital político de la administración, la discusión fiscal pareciera estar al borde del colapso. Si queremos de verdad ser responsables con Costa Rica, dejemos que se voten los proyectos fiscales y no hagamos más seria la situación que ya se encuentra crítica.

Siempre habrá excusas para majar la manguera. Unos y otros dicen estar a favor y se rasgan las vestiduras, pero el desfile de empresarios, sindicatos, grupos de la sociedad civil organizada es interminable en las pequeñas veredas de Cuesta de Moras, todos tienen un cometido, quíteme a mí el impuesto, no me limite los gastos. Eso sí, mire que al vecino debemos cobrarle más y bien. Llevamos 100 días de la nueva administración y pareciera que las cosas no cambian. Seguimos atascados y enredados. No avanzamos en las grandes discusiones y cada día, la confianza, la esperanza y el ánimo de los costarricenses son menores.

Se agota el tiempo, es hora de decidir. Tomemos las decisiones ya, antes de terminar este 2018, o podemos convertirnos en la Grecia de América Latina. No tenemos mucho margen y el tiempo pasa, tic, tac, tic, tac; cada minuto cuenta en la cuenta regresiva. Empero, cada día que dilate la solución el costo será mayor, la medicina será menos efectiva y las implicaciones de mediano y largo plazo serán catastróficas. Dejemos de jugar a la ruleta rusa o de apostar a la suerte, porque el precipicio ya está muy cerca. Es casi imposible que la situación internacional nos vuelva a dar un giro en positivo, más bien pareciera que el entorno externo se agrava y las aguas se agitan. Tampoco es posible seguir viviendo de prestado por mucho tiempo más. Resolvamos lo urgente para volver a pensar en lo importante. Es hora de aprobar sin tabúes y sin tanto entrabar, la reforma fiscal.

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