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Santander aprovecha crisis y compra Sovereign

Grupo finanicero presidido por Emilio Botín busca afianzar su presencia en un mercado estratégico como Estados Unidos

Madrid
EFE

El Banco Santander parece dispuesto a aprovechar las oportunidades que surgen en la crisis financiera y después de comprar las entidades británicas A&L y Bradford & Bingley, ha anunciado que adquiere el 75,6% del estadounidense Sovereign que aún no controlaba.
Con esta última compra, la entidad presidida por Emilio Botín busca afianzar su presencia en un mercado estratégico como Estados Unidos y hacerlo a un precio “muy ventajoso”, como insisten los analistas consultados.
El primer banco español intercambiará unos 1.400 millones de euros en acciones para hacerse con el control total de la entidad estadounidense.
En esta entidad ya poseía un 24,4%, por el que desembolsó más de 2.500 millones de euros, a los que hay que sumar los 220 millones que aportó en mayo para acudir a la ampliación de capital.
Sin embargo, el Santander aprovecha ahora la situación económica y, con el mismo dinero que en su momento no habría adquirido ni el 15% de la entidad, se hace con más del 75%.
El Santander destaca que la compra “cumple con los criterios de adquisiciones, tanto estratégicamente, mejorando de forma significativa la diversificación geográfica del Grupo, como económicamente”, con una previsión de que Sovereign tenga en 2011 unos beneficios netos de $750 millones.
La entidad presidida por Emilio Botín lleva desde hace tiempo sacando provecho de las “debilidades” de otras entidades para seguir creciendo, al tiempo que diversifica su negocio, tal como recordaron los expertos.
En el momento actual, las diferencias entre las entidades es “cada vez mayor”, por lo que si unos bancos están en “situación complicada”, los analistas coinciden en que cabe esperar que los que no lo estén, se beneficien de ello y sigan creciendo.
El Santander, insisten, tiene una posición “muy fuerte” en Latinoamérica, reforzada con la adquisición del brasileño Banco Real -cuya integración completará en las próximas semanas- .
Entre dichas regiones, además de Estados Unidos, estaría Reino Unido, donde el banco desembarcó en 2004 con la compra del Abbey por unos 13.400 millones de euros.
Se puede considerar que la entidad española hizo entonces “un buen negocio” ya que el montante de la adquisición fue bastante menor que los 27.000 millones de euros en metálico con los que Lloyd's quiso comprar el Abbey en 2001.
Además, Santander logró cumplir su reto de convertir en rentable al Abbey en tres años, a pesar de que la entidad británica había tenido pérdidas en 2002 y 2003, de 1.420 millones y 1.029 millones de euros, respectivamente.
Cuatro años después, en 2008 y en plena crisis financiera, el primer banco español anunció la compra del británico Alliance & Leicester (A&L) por 1.574 millones de euros y, poco después, de la red de sucursales y cuentas de ahorros de la también británica Bradford & Bingley por 773 millones de euros.

Recuadro;
Recuperación

Las bolsas de Latinoamérica continuaron ayer su recuperación tras el desplome de la semana pasada, pese al retroceso que sufrió Wall Street, el principal referente bursátil mundial.
El índice Dow Jones de Industriales, que el lunes registró el mayor incremento en puntos de su historia, perdió un 0,82%, en una jornada muy volátil a consecuencia de la caída de las acciones de las firmas tecnológicas.
El anuncio de un plan de inversión multimillonario del Gobierno estadounidense para entrar en el capital de los bancos privados con el fin de reactivar el crédito impulsó al alza a las principales entidades financieras, que registraron subidas de dos dígitos, con la excepción de JP Morgan, que retrocedió un 3,05%.
Sin embargo, esta noticia fue contrarrestada por la preocupación de los inversores sobre los resultados empresariales al inicio de la temporada, que acabó determinando el signo negativo de la sesión.
Esta inquietud afectó principalmente a las firmas de tecnologías, lo que hizo caer un 3,54% al índice Nasdaq, donde cotizan numerosas empresas de este sector, para situarse en 1.779,01 unidades, mientras que el selectivo S&P 500 perdió un 0,53% y descendió hasta las 998,01 unidades.
En esta ocasión el pesimismo no llegó a los mercados latinoamericanos, si bien estos moderaron sus ganancias respecto a la eufórica sesión del lunes.
En el parqué de Sao Paulo también hubo una marcada volatilidad, pero el índice Ibovespa terminó con una ganancia del 1,81% y se situó en los 41.569 puntos, en una jornada en la que se registró un volumen de negocio por 6.233 millones de reales (unos $2.978 millones).
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) tuvo una subida del 0,67%, lo
que dejó al Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) en los 22.244,61 enteros, después de que cambiaran de manos acciones por 8.659,2 millones de pesos ($692 millones).
Las plazas de Buenos Aires y Colombia, que ayer se perdieron el festín bursátil mundial, ya que no operaron por ser día festivo, vivieron hoy su propio banquete.
El índice Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires avanzó un 10,99% y cerró en 1.349,69 unidades, con negocios por un total de
193,5 millones de pesos ($59,9 millones).

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