¿Sabía que las llantas de su vehículo también caducan?
Ford y Grupo Purdy comparten cinco consejos para mantenerlas en óptimo estado y conducir con seguridad
Los neumáticos son el único punto de contacto entre el automóvil y el asfalto, y su estado puede marcar la diferencia entre un viaje seguro y un accidente.
A pesar de su importancia, muchas personas olvidan revisarlos de manera constante, lo que incrementa el riesgo en carretera.
El desgaste irregular o excesivo de las llantas es uno de los problemas más frecuentes en los últimos años, según datos de la inspección técnica vehicular en Costa Rica.
En Estados Unidos, alrededor de 11 mil accidentes anuales están relacionados con el mal estado de los neumáticos, provocando más de 600 muertes cada año, de acuerdo con la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA).
“Pequeñas acciones del día a día, como revisar la presión de aire o el desgaste de la banda de rodamiento, hacen una gran diferencia. Adoptar estos hábitos no solo mejora el desempeño del vehículo, sino que también promueve una conducción más confiable y eficiente”, dijo Jorge Sánchez, gerente de Ventas de Ford.
La marca Ford, parte de Grupo Purdy, comparte cinco consejos clave para el mantenimiento adecuado de las llantas y así garantizar un manejo seguro:
1. Verifique la presión de los neumáticos con regularidad.
La presión adecuada, se encuentra indicada en el manual del conductor o en la etiqueta ubicada en la puerta del automóvil.
Un nivel de aire bajo aumenta la distancia de frenado y eleva el riesgo de ponchaduras, mientras que una presurización excesiva reduce la tracción en superficies mojadas.
Tecnologías como el Sistema de Monitoreo de Presión de Llantas (TPMS) de Ford, alertan cuando alguna presenta una carga de aire incorrecta.
2. Esté atento al desgaste irregular
Un desgaste desigual en la banda de rodamiento puede ser señal de problemas de alineación, balanceo o suspensión.
Detectarlo a tiempo mediante revisiones periódicas evita un manejo inestable y prolonga la vida de los neumáticos.
3. Evite la exposición prolongada a temperaturas extremas
El calor acelera el deterioro y aumenta la posibilidad de ponchaduras, especialmente a altas velocidades.
En contraste, el frío endurece el caucho y reduce la tracción, por lo que cuidar el entorno donde se estaciona y conduce es clave para su durabilidad.
4. Revise la fecha de fabricación
Las llantas también caducan, aunque no se utilicen, sus materiales se degradan con el paso del tiempo.
Lo recomendable es reemplazarlas después de cinco años de fabricación, aun si parecen estar en buen estado.
La fecha se puede verificar en los costados del neumático: los dos primeros números indican la semana de producción y los dos siguientes, el año.
“No siempre se tiene presente que las llantas también tienen una fecha de vencimiento. Incluso si no presentan daños visibles, una llanta vencida puede perder sus propiedades y comprometer la seguridad del vehículo”, agregó Sánchez.
5. Realice inspecciones periódicas
Un chequeo profesional en un centro de servicio autorizado permite detectar problemas invisibles a simple vista.
También es la oportunidad para identificar objetos incrustados como clavos o piedras, que puedan generar fugas o daños estructurales.
En estos casos, lo recomendable es sustituir el neumático, sin recurrir a reparaciones o reencauche.
En carretera, las llantas cumplen un rol crítico porque son el único punto que sostiene la conexión con el pavimento.
Un monitoreo constante y un mantenimiento adecuado son la clave para prevenir riesgos y garantizar trayectos seguros.