Rodrigo Chaves tiene hasta finales de mes para renunciar y aspirar a ser diputado
El mandatario no ha descartado la posibilidad y ha señalado que anunciará su decisión a finales de mes
El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) estableció que los funcionarios públicos interesados en participar como candidatos a diputaciones en las elecciones nacionales de 2026 deben presentar su renuncia a más tardar el 31 de julio. Esta disposición, contenida en el cronograma electoral, también aplica para el actual presidente de la República.
Aunque nunca antes un mandatario en funciones ha renunciado para competir por una curul legislativa, el camino no está cerrado.
El mandatario no ha descartado la posibilidad y ha señalado que anunciará su decisión a finales de mes
Según Andrei Cambronero, letrado del TSE, no existe jurisprudencia específica para este caso, pero sí hay antecedentes que permiten trazar el procedimiento.
“La Constitución establece que las renuncias de los supremos poderes del Estado las conoce la Asamblea Legislativa. No se requiere una votación del plenario para aprobar o rechazar esa renuncia”, explicó.
El término conocer —y no aprobar— marca una diferencia fundamental. Así ocurrió, por ejemplo, con las dimisiones de los exvicepresidentes Laura Chinchilla (2008) y Kevin Casas (2007), y más recientemente con la salida del diputado Jorge Dengo en abril de este año. En todos estos casos, la Asamblea Legislativa simplemente se dio por enterada, sin someter la decisión a votación.
Esto significa que, si Chaves presenta su renuncia antes del 31 de julio, su dimisión podría proceder sin obstáculos legislativos.
Una vez “conocida” por el Congreso, el TSE quedaría habilitado para cancelar su credencial y permitir su inscripción como candidato a diputado, siempre y cuando cumpla con los demás requisitos legales.
Además del plazo para renunciar, el 31 de julio también es la fecha límite para que los partidos presenten sus pactos de coalición y renueven sus estructuras internas, según lo dispuesto por el TSE.
A partir del 1º de agosto, la Asamblea Legislativa tampoco podrá aprobar reformas electorales si el Tribunal se ha manifestado en contra, lo que refuerza la importancia de los próximos días para definir el panorama político rumbo al 2026.