Luis Alberto Muñoz

Luis Alberto Muñoz

Enviar
Viernes 23 Octubre, 2009


Rezago mortal


Es inimaginable el dolor que en este momento sufren las cinco familias de los pasajeros que ayer perdieron su vida en el desplome del puente sobre el Río Grande de Tárcoles, en la ruta entre Orotina y Turrubares.
El terror de los 33 heridos, los miles de preguntas que surgen, la consternación, la impotencia, saber si todo esto se podía evitar.
Ante esta dolorosa noticia, me queda un sabor de frustración, como periodista la pregunta, ¿si pudimos haber hecho algo más?
Tal vez, pese a los múltiples artículos, investigaciones, estudios publicados que alertaban sobre el mal estado de los puentes en el país, era necesario gritar, clamar por más atención de las autoridades.
Siempre he creído que si un medio de comunicación se jacta de su capacidad para investigar, debería utilizarla para prevenir desastres como el ocurrido ayer.
No es aceptable tener que esperar la muerte para reaccionar.
Recuerdo al menos siete editoriales publicados por este periódico alertando y solicitando acciones concretas, en especial el más reciente, titulado “Sin esperar que haya muertos”.
“Los costarricenses no queremos víctimas, queremos las acciones que debieron realizarse hace años, sin dilaciones de ningún tipo porque los puentes ya no esperan”, LA REPUBLICA (30-9-09).
El fracaso de la infraestructura en Costa Rica ya cruzó una línea inaceptable.
La desarticulación, desmantelamiento del Ministerio de Obras Públicas y Transporte (MOPT), so pretexto del impulso de la mal entendida concesión, lo ha dejado oxidado.
Tanto así que se ha reconocido la incapacidad para ejecutar una adecuada fiscalización por la falta de personal.
¿Qué hace entonces el MOPT?
Siendo esta la situación del Ministerio, el trágico suceso de ayer era nada más cuestión de tiempo.
El mea culpa y las reacciones tardías deberían ahora orientarse para actuar a máxima velocidad y tratar de evitar más muertes en el país.
Recordemos que el puente que cayó, ni siquiera es uno de los destacan en el estudio realizado por los japoneses desde 2007.
En este se señaló que 29 estructuras debían intervenirse inmediatamente. Hasta el momento, no se ha atendido ninguna.