Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 25 Mayo, 2015

En nuestra región, además de Honduras y Nicaragua, Guatemala explora gas natural y petróleo

Reposicionamiento estratégico

El reposicionamiento estratégico tiene que ver con el logro de ventajas competitivas, incluyendo la de tener costos energéticos más bajos.
El gas natural es un recurso clave para reposicionarse estratégicamente, ya que en el futuro desplazará al petróleo de su primer lugar como fuente de energía, porque es mucho más barato, más abundante y ambientalmente mejor.


La compañía Shell prevé que “en la década de 2030 el gas natural se convertirá en la principal fuente de energía primaria del mundo” y British Petroleum (BP) prevé que “en los países de la OCDE, el gas natural superará al petróleo como combustible dominante en 2031”.
Con base en estas tendencias, Shell compró recientemente BG Group por $70 mil millones (una de las empresas de gas natural más grandes del mundo) y Gasnor (empresa especialista en LNG, Liquefied Natural Gas). BG Group explora en muchos países del mundo, incluyendo el Caribe (Honduras, Colombia y Aruba). Estas adquisiciones le han dado a Shell una fuerte posición estratégica para prosperar en el nuevo entorno energético que está emergiendo.
ExxonMobil por su lado compró XTO Energy por $25 mil millones, que es la principal empresa de producción de gas natural de Estados Unidos.
Los países están también desarrollando gas natural para reposicionarse estratégicamente.
Israel, por ejemplo, descubrió grandes yacimientos de gas natural en su plataforma en el mar Mediterráneo, como parte de un contrato de exploración con la empresa norteamericana Noble Energy, la cual explora gas natural y petróleo en varios países, incluyendo Nicaragua.
En nuestra región, además de Honduras y Nicaragua, Guatemala explora gas natural y petróleo (ya tiene una pequeña producción) y Panamá busca hacerlo en un futuro cercano.
Todos estos países utilizan una estrategia dual que busca eliminar las nefastas importaciones de petróleo desarrollando sus propios recursos energéticos (renovables y no renovables) para potenciar su desarrollo.
La producción de gas natural no solamente es una estrategia para sustituir el caro y volátil petróleo importado y para diversificar el mix energético nacional para reducir significativamente costos de la energía, sino que también es una estrategia para generar nuevos recursos fiscales para el Estado, aumentando simultáneamente la competitividad.
Esto impulsa el desarrollo, la generación de empleo, la reducción de la pobreza y la generación de recursos fiscales adicionales a los generados por la producción de gas natural, provenientes del crecimiento económico inducido por la nueva competitividad adquirida.
En Costa Rica, por el contrario, mientras la economía se desacelera, la competitividad se deteriora y el desempleo y el déficit fiscal crecen, se rechaza el gas natural sin ningún estudio técnico y aumentan las masivas y costosas importaciones de derivados de petróleo, que incluyen los grandes impuestos que pagamos a los países exportadores de petróleo que más bien necesitamos que se queden aquí.
 

Roberto Dobles