Luis Alberto Muñoz

Luis Alberto Muñoz

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Sábado 10 Noviembre, 2007

Quién ocupará el trono

Luis Muñoz
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Todo poder terrenal es transitorio.

Sin dudas, el segundo gobierno de Oscar Arias se atestó importantes logros, la aceptación del Tratado de Comercio con Estados Unidos (Cafta), el asiento en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la reducción de la pobreza a un 16,7%.

Sin embargo, el tiempo siempre es un factor apremiante, y al mandatario le queda poco más de dos años para terminar su gestión, tomando en cuenta que el último es de intensa campaña política.

De llegar a aprobarse la agenda complementaria dentro del plazo fijado, los efectos más fuertes del Cafta (positivos) no llegarían a ser disfrutados por la administración Arias.

Además está claro que la posibilidad de una prórroga es bastante lejana, principalmente por la interferencia ideológica que recibiría la propuesta de los otros gobiernos centroamericanos, en especial del neo-sandinismo.

Pero excluyendo el drama derivado de la aprobación del Cafta, todavía a lo interno de Costa Rica existe una extensa tarea pendiente, la cual se quiera o no deberá ser continuada por la futura administración.

Me refiero, al decaimiento sistemático de los indicadores sociales básicos como la seguridad y la salud pública.

El hampa común, el dengue, la infraestructura hospitalaria, son fundamentales para mantener la atracción de la inversión extranjera. Nadie desea vivir en un país donde reina la delincuencia y falta salud pública.

El futuro sucesor de la silla presidencial tendrá una enorme presión sobre estos puntos.

Desde una perspectiva práctica, la continuidad de los Arias terminará en el 2010. Rodrigo, hermano del Presidente, no podría postularse a menos que renuncie Oscar un año antes de las elecciones.

Por parte de las encuestas, al menos en el último estudio de CID-Gallup se muestra que un 26% de los entrevistados tiene en mente algún nombre como el próximo mandatario.

Entre los más citados, gana Ottón Solís con un 14% seguido por el alcalde Johnny Araya con un 6%.

A pesar de que aún es prematuro, ya se empiezan a mostrar tendencias.

Es posible que la mentalidad costarricense persista en equilibrar o moderar el péndulo ideológico en búsqueda del balance, que además se podría explicar en los resultados del referéndum y las últimas elecciones presidenciales.

Finalmente, la postulación de Rafael Angel Calderón es un factor sorpresa que trae implícitamente un componente de drama, justicia o injusticia, suficiente para llamar la atención y convertirse en un elemento que no podrá ser subestimado.