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COLUMNISTAS


¿Quién ganó las elecciones?

Arnoldo Mora [email protected] | Viernes 19 marzo, 2010



¿Quién ganó las elecciones?


Sabiendo ya oficialmente cuáles ciudadanos asumirán los puestos a que fueron elegidos en las elecciones del 7 de febrero, podemos ahora hacer un análisis de lo que ha sido este último proceso electoral. No se trata de un ejercicio puramente intelectual, sino de una reflexión seria sobre en quiénes recaerá la conducción de los destinos de la Patria en el próximo cuatrienio, dado que el pueblo debe estar alerta y cumplir, no solo su función de fiscal, sino constituirse en un sujeto activo de la vida política en forma permanente.
Tal es la esencia misma de la democracia. Pero la complejidad de nuestro proceso electoral en que, por mandato constitucional, se eligen, no solo los jerarcas del Poder Ejecutivo, sino también los miembros del Poder Legislativo y de los Concejos Municipales, hace que no podamos contentarnos con analizar solo el resultado para la elección de la presidencia de la República.
Cabe, entonces, preguntarse quién ganó estas últimas elecciones. Tener esta cuestión clara es ahora más que nunca crucial, ya que el partido que ganó la presidencia experimentó un significativo retroceso en las otras instancias de poder. Algo similar se dio en tiempos de Mario Echandi y José Joaquín Trejos. Pero ahora la situación es más compleja, porque en el pasado la oposición la constituía un solo partido, Liberación, mientras que actualmente la oposición está atomizada en cinco partidos representados en la Asamblea Legislativa. A mayor abundamiento, hay que tomar en cuenta que, en las municipalidades, a estos partidos nacionales se une un enjambre de partidos locales; aunque todos tienen un común denominador: son contrarios al gobierno. Ese ha sido, en mi opinión, el factor determinante de su triunfo relativo.
En consecuencia, las elecciones arrojan el paradójico resultado de un triunfo personal de la candidata oficial a la presidencia, unido a un evidente retroceso de su partido, con un sabor a derrota que nadie puede honestamente disimular. Más aún, los mayormente derrotados en estas elecciones fueron los partidos que se constituyeron en los grandes ganadores de 2006: el PAC (principalmente) y Liberación. El hecho de que Laura ganara por el 47% y sus diputados solo lograran un 37% lo dice todo. Por eso, el que ahora se hable seriamente de conformar un directorio en el Congreso integrado por diputados de oposición no es más que la clara consecuencia de lo expresado por la mayoría de los ciudadanos, que demostró ser sensible a la retórica duramente antigubernamental que caracterizó la campaña pasada. La mejor prueba de lo dicho se da en el hecho de que los partidos más agresivos en contra del gobierno (libertarios y PASE) no solo en la campaña sino durante los cuatro años, fueron los que más crecieron.
Por su parte, el triunfo de Laura se debe, ante todo, a las mujeres, dado que el 53% de ellas votó por la señora Chinchilla. Lo anterior constituye una verdadera “revolución” en la historia política de este país. Para mí es la gran novedad de esta campaña: las mujeres se han convertido en el nuevo sujeto de nuestros destinos como nación. Ellas han tomado la palabra y ya no la dejarán más.