Pueblo Soberano acusa al Frente Amplio de “esparcir mentiras” sobre ley eléctrica
Crecimiento de la demanda eléctrica obliga a Costa Rica a tomar decisiones
Ni apagones, ni racionamientos, ni facturas millonarias. La ley de armonización del mercado eléctrico no significará de ninguna manera problemas para las empresas y las familias y, por el contrario, solo traerá beneficios al país.
De esta manera, la bancada oficialista de Pueblo Soberano respondió al Frente Amplio, al que acusó de esparcir “mentiras” en torno al proyecto de ley de armonización del mercado eléctrico.
La propuesta es impulsada por el gobierno de Laura Fernández y pretende garantizar el suministro eléctrico en Costa Rica al generar más energía privada para atender la demanda, a la vez que diversifica la matriz energética del país.
La iniciativa es fundamental a futuro para que Costa Rica sea competitiva a la hora de atraer industrias electrointensivas, como podría ser la de semiconductores; además de bajar las tarifas eléctricas que hoy golpean el bolsillo de miles de familias y empresas, según el oficialismo.
Según estimaciones oficiales, la demanda eléctrica en Costa Rica crecerá a un ritmo de 2% anual de aquí al 2040 y, si llegan al país industrias de alto consumo, el alza será mucho mayor.
“Costa Rica no puede seguir atrasando decisiones importantes por discursos ideológicos y campañas de miedo. El país necesita garantizar energía suficiente, atraer inversión y generar empleo, siempre protegiendo a los consumidores y manteniendo al ICE como actor fundamental del sistema eléctrico nacional”, dijo Nogui Acosta, jefe de fracción de Pueblo Soberano.
A mediados de semana, el Frente Amplio convocó a una conferencia en la Asamblea Legislativa en donde se refirió al proyecto de ley.
A la actividad fueron invitados representantes de diversas organizaciones, quienes cuestionaron la iniciativa, llamándola “facturazo” y “apagonazo”.
Desde el punto de vista del Frente, el plan se presenta como una supuesta “modernización” para bajar las tarifas mediante la creación de un mercado de libre competencia, pero en realidad propone desarticular el modelo de planificación centralizada del ICE para dar paso a un Mercado Eléctrico Nacional donde actores privados puedan generar, comercializar y exportar energía.
“Estos temas tienen que manejarse con criterios técnicos y, en este caso, no han imperado los criterios técnicos, sino el interés de algunos de hacer negocios”, dijo José María Villalta, del Frente Amplio.