Presidente de Cacia: “Este año es para olvidar”
Gerson Vargas/La República
Enviar

El sector alimentario nacional considera que 2017 ha sido un año “para el olvido”, ya que las condiciones de consumo en el mercado interno no fueron las esperadas y únicamente se presentó un incremento del 0,07%, muy por debajo del 2,96% obtenido en 2016.

Robo de camiones con mercadería, el aumento en el precio de hidrocarburos, más trámites e informalidad, pasaron la factura al crecimiento local y al empleo; no obstante, en el exterior sí se obtuvo un mejor rendimiento.

Las ventas al exterior superaron los $1.720 millones, mostrando un crecimiento del 5,9%, lo cual, a pesar de ser positivo, fue insuficiente para crear nuevos puestos de trabajo.

Para conocer cuál es la percepción del sector y el balance de este año, LA REPÚBLICA conversó con José Manuel Hernando, presidente de la Cámara de la Industria Alimentaria (Cacia).

¿Qué valoración hace del rendimiento de la industria este año?

El 2017 es para olvidar en materia de crecimiento económico y comportamiento del mercado interno; el gobierno no tuvo el liderazgo que se esperaba con los proyectos de nuevos tributos, cuando lo que debió hacer fue concentrarse en la reducción del gasto público.
Por otra parte, los empresarios de alimentos denunciamos los escandalosos aumentos en tarifas de servicios básicos este año que nos restan competitividad y si a eso le sumamos que en 2017 se dispararon los robos a camiones con mercadería, no puede ser un buen año.

¿Cómo se comportaron las ventas al exterior?

Son positivas pero insuficientes. Hubo un crecimiento cercano al 6% pero sobre todo en alimentos con menor proceso como el azúcar, aceite de palma, lácteos o productos del mar. Desafortunadamente se presentó una reducción en las ventas de harinas, pastas alimenticias, snacks y cereales, productos de chocolatería, bebidas y jugos de frutas, siendo estas categorías las de mayor valor agregado nacional.

Bajo esta perspectiva, ¿cuán golpeada queda la industria?

Los empresarios apostaron por crearse las condiciones ellos mismos para mantenerse en el mercado debido al accionar del gobierno, la industria queda algo desgastada, porque si bien el decrecimiento de la actividad económica no generó desempleo, tampoco se logró consolidar condición alguna para crearlo. En términos generales, no tenemos buenas o malas noticias este año, es para olvidar.

¿Cómo se pueden adaptar los empresarios a esta situación para que sus operaciones no se vean diezmadas?

Hay que estar unidos como sector, ser proactivos previendo que esta situación no se puede cambiar de un día para otro, lo cierto es que la competencia regional nos está matando.

¿Será el cambio de administración el remedio a los males del sector?

Va a depender de la manera en la que aborden las problemáticas que nos afectan, tenemos como prioridad la burocracia de trámites, seguridad para los empresarios, competitividad, situación fiscal y la posible reforma de impuestos. 


Ver comentarios