Presidente de Banco Central prevé “shock inflacionario” por guerra entre Estados Unidos e Irán
Jerarca señala que aumento de la inflación es solo cuestión de tiempo
El presidente del Banco Central de Costa Rica, Róger Madrigal, advirtió que el país podría enfrentar en los próximos meses un “shock inflacionario” derivado de la creciente tensión geopolítica entre Estados Unidos,Irán e Israel.
Según explicó el jerarca, aunque los efectos aún no se perciben directamente en el bolsillo de los consumidores, estos serían inevitables en el corto plazo.
“Tendremos noticias muy pronto. No lo hemos sentido en los bolsillos, pero vendrá un ajuste de gran cantidad de bienes y servicios, que van a acelerar la inflación, muy probablemente nos adelantaremos a ingresar en el rango de tolerancia”, señaló.
Madrigal añadió que, si bien el país cuenta con ciertas condiciones macroeconómicas para amortiguar el impacto, estas no serían suficientes para contener completamente el fenómeno.
“En Costa Rica tenemos condiciones para acomodar, no sé si todo, pero parte del shock inflacionario que se viene”, indicó.
El señalamiento surge en un contexto internacional marcado por la incertidumbre. El conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán no solo amenaza con prolongarse, sino que ya genera repercusiones en los mercados globales. Entre los principales efectos destacan el incremento en los costos de transporte marítimo, el encarecimiento de los bienes importados y el alza en los derivados del petróleo, especialmente los combustibles.
A esto se suma la política comercial impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha insistido en la imposición de aranceles a productos extranjeros, lo que añade presión adicional sobre los precios internacionales.
En este escenario, analistas coinciden en que Costa Rica, como economía abierta y dependiente de las importaciones, podría resentir con mayor intensidad el encarecimiento de insumos clave, trasladando estos costos al consumidor final.
Las autoridades monetarias, por su parte, deberán evaluar posibles ajustes en la política económica para contener la inflación y evitar un deterioro en el poder adquisitivo de los hogares, en medio de un entorno global cada vez más volátil.