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¿Por qué la alta esperanza de vida de los ticos?

Carlos Denton [email protected] | Miércoles 22 diciembre, 2010



¿Por qué la alta esperanza de vida de los ticos?


Al estar celebrando un Nacimiento en estos días, es importante señalar que los bebés que nacen en 2010 en Costa Rica tienen una esperanza de vida de 77,5 años. En América Latina, solo Cuba y Panamá ostentan datos superiores.
Los dos factores más importantes que han contribuido a que el país disfrute de esta esperanza de vida tan elevada son el descubrimiento de Alexander Fleming de la penicilina, y la decisión de varios gobiernos de dotar con agua potable a todos los hogares del país. En 1930 la esperanza de vida de los costarricenses al nacer era de 35 años; el uso de los antibióticos que eliminaron o controlaron tantas enfermedades y en especial la sífilis agregaron 15 años más a lo que pudiera vivir un bebé al nacer; la llegada del agua potable a los hogares aportó 26 años más.
Recientemente la presidenta ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social ha querido dar el crédito por la longevidad de los habitantes a la institución que ella dirige. Sin minimizar la importancia de la Caja, es imperativo señalar que ella está hablando de una institución que hace demasiado poco en el campo de la salud preventiva. Es en la prevención de las enfermedades y los accidentes donde está la clave de la vida larga de la que potencialmente disfrutan los habitantes.
Aparte de que la Caja de Seguro practica muy poco la medicina preventiva, hay que agregar dos factores más que son conocidos por toda la población. Primero, el servicio que obliga a los enfermos a levantarse a las 3 de la mañana para hacer fila con la esperanza de obtener campo para que un médico los atienda es vergonzoso, penoso y, hay que decirlo, no puede ser muy bueno para un quebrantado de la salud estar de pie en el frío y quizás la lluvia para que potencialmente sea atendido.
Segundo, peor aún está la situación de las especialidades, donde las personas pueden esperar hasta dos años para que los atiendan. Personalmente conozco el caso de una persona que murió durante la espera, y de buenas fuentes he oído de varios casos más.
Recientemente la presidenta de la Caja quiso defender a la institución que dirige con datos macro, pero como todo médico sabe, el ejercicio de su profesión es la atención al paciente a nivel personal. Los números de los curados no son tan importantes como las cifras de los que no recibieron la atención merecida con las consecuencias que se pudieran esperar. Sería interesante conocer los datos de los fallecidos por faltas en la atención de la benemérita institución.
Laura Chinchilla ha llegado a la presidencia en un momento muy difícil a nivel internacional. Pero también está enfrentando una situación donde varias instituciones nacionales, mal atendidas por administraciones previas, ya no pueden continuar a base de parches y programas de relaciones públicas. La Caja es una de estas, y su situación financiera precaria es solo un síntoma de una serie de desafíos que enfrenta, incluyendo su inhabilidad de atender a todos los asegurados que requieren atención médica.
Hay que destacar un área donde la Caja sí ha contribuido a una mejoría importante en la esperanza de vida al nacer de los habitantes y es en el hecho de que ahora el 95% de los bebés nace en hospitales. Este dato da esperanza cuando se nos acerca la Nochebuena

Carlos Denton
[email protected]



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