¿Podría Trump intervenir en las elecciones en Costa Rica? Esto dicen los expertos de la UNA
La segunda administración de Trump está retomando una política más intervencionista hacia América Latina
Una mayor presencia de Washington en los asuntos de América Latina es notoria desde que el presidente Donald Trump arrancó su segundo mandato.
El ejemplo más reciente fue la intervención en Venezuela para sacar del poder al dictador Nicolás Maduro y juzgarlo por narcoterrorismo y tráfico internacional de drogas.
Mientras tanto, en materia político electoral, Trump ya lo hizo en Argentina y, más recientemente, en Honduras, con mensajes directos a favor de candidatos y grupos políticos en medio de la contienda electoral que inclinaron la balanza en estos países.
En el caso de Argentina, Trump dirigió mensajes de apoyo hacia el partido La Libertad Avanza del mandatario Javier Milei, en las elecciones legislativas de octubre anterior; asimismo, amenazó con no avalar un millonario apoyo económico a la nación suramericana, en caso de que el partido perdiera.
Un mes después, una situación similar se presentó en las elecciones presidenciales de Honduras. En este caso, terminó apoyando a Nasry Asfura, del tradicional Partido Nacional, de derecha conservadora, aseverando que “era el único aliado real de la libertad en Honduras”, a la vez que indultó al exmandatario Juan Orlando Hernández, acusado de narcotráfico y perteneciente al mismo partido de Asfura.
A tres semanas de las elecciones presidenciales, Estados Unidos se ha mantenido al margen de cualquier pronunciamiento político electoral.
Sin embargo, los expertos de la Universidad Nacional no descartan que Trump haga algún señalamiento político electoral.
“Existe una tendencia global a influir en procesos electorales de otros países, por parte de líderes conservadores; por eso, no sería de extrañar que, en el caso de Costa Rica, Trump manifieste, sobre todo a través de su red social (Truth Social), algún apoyo en el proceso electoral, ofreciendo la posibilidad de incrementar los programas de asistencia o de cooperación si ganara el oficialismo”, manifestó Carlos Murillo, académico de la Escuela de Relaciones Internacionales de la UNA.
Por su parte, José Andrés Díaz, del Idespo-UNA, recalcó que la segunda administración de Trump está retomando una política más intervencionista hacia América Latina.
“Esta nueva tensión puede traducirse en presiones diplomáticas, económicas o incluso en materia de seguridad hacia los países de América Latina, incluida Costa Rica, creando las condiciones para influir de manera directa o indirecta en procesos políticos”, indicó el académico.