Planes económicos de candidatos dejan más dudas que respuestas
Carlos y Fabricio Alvarado se disputarán la Presidencia el próximo 1° de abril. Gerson Vargas/La República
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A 45 días para la segunda ronda de las elecciones presidenciales, falta bastante información sobre el plan económico de Restauración Nacional, que en este momento está buscando cómo robustecerlo.

Con cuatro años de experiencia en gobernar, el Partido de Acción Ciudadana (PAC) ya tiene varios temas definidos.

Sin embargo, el PAC no ha propuesto ninguna iniciativa clara para reducir el costo de las operaciones del Gobierno, sobre todo la compensación de los funcionarios, que este año consumirá casi un 50% del presupuesto.

“Probablemente en Restauración se refieran a limitar las compras de bienes y servicios del Gobierno central, muchos partidos han intentado esto sin éxito. Esta partida representa más del 3% del gasto total, por lo que cualquier moderación en este rubro tiene un impacto pequeño sobre el déficit. En Acción Ciudadana hablan de limitar el crecimiento del gasto mediante el proyecto de regla fiscal. Ambos son limitados con los detalles”, explicó Alberto Franco, economista de Ecoanálisis.



Lo que sí comparten ambos candidatos presidenciales, es que buscarán que quienes más recursos tengan contribuyan en mayor cantidad.

“Hay que generar un sistema más progresivo —que contribuya quien más tiene—”, dijo Carlos Alvarado del PAC.

Por su parte, Fabricio Alvarado aprovechará la cantidad de diputados electos por su partido para declarar un plan de contingencia fiscal de emergencia.

En cuanto a los posibles nuevos impuestos, eso dependería de la aprobación por parte de la Asamblea Legislativa, en la cual ninguno de esos partidos tendrá una mayoría.

Además, queda pendiente que los aspirantes presenten su equipo económico, el cual es clave para lograr esta gestión.

“Es importante saber quiénes van a estar a la par de ellos en un eventual gobierno. Nos gustaría saber quiénes estarán en economía, en infraestructura y comercio, así como en el Ministerio de la Presidencia, ya que la coyuntura es trascendental”, dijo Franco Pacheco, presidente de la Uccaep.

Sin alguna reforma fiscal, el déficit del Gobierno alcanzaría el 7,1% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de 2018, de acuerdo con el Banco Central.

El análisis de los siguientes puntos está basado en los planes de gobierno de cada partido, debates y declaraciones de los candidatos presidenciales en redes sociales.

 


Frente a frente


Estas son las propuestas de los candidatos en la recta final a la Presidencia para solucionar el déficit fiscal.

Acción Ciudadana   Restauración Nacional
Controlar el crecimiento del gasto   Recortar gastos superfluos del Gobierno
Instaría a aprobar medidas para controlar el crecimiento del gasto, sobre todo en varias instituciones autónomas. Sin embargo, no se conocen los detalles de cuáles gastos se reducirían, ni los montos.   En su discurso, Alvarado se refirió a algunos viajes al exterior, así como varios banquetes, como ejemplos de los gastos superfluos, lo que recuerda las medidas tomadas por el presidente Solís durante su administración. Al igual que en ese caso, habría poco impacto en las finanzas públicas, si fuera cuestión de limitar los recortes a este tipo de gasto, cuyo costo es modesto, en comparación con la compensación de los funcionarios, lo que en 2018 ascenderá a unos ¢4,5 billones.
Aprobar la reforma fiscal   Reestructuración de préstamos
El Gobierno buscará aprobar la reforma fiscal que presentó el año pasado, donde los puntos que sobresalen son el cambio del impuesto de ventas a uno al valor agregado del 15% y añadir escalafones en el impuesto sobre la renta, entre otros cambios. Un gobierno PAC instaría a la Asamblea a aprobar el Impuesto al Valor Agregado, lo que reduciría el déficit, al permitir un mayor control de la evasión, a la vez que se aplica a varios sectores comerciales actualmente exentos del pago del Impuesto sobre las Ventas.   El candidato de Restauración Nacional plantea la necesidad de reestructurar los préstamos obtenidos por el Gobierno con el objetivo de “obtener condiciones favorables”. Sin embargo, no se ha precisado qué tipo de mejoras se buscarían. Dado el contexto internacional, es difícil pensar en reducción de tasas de interés, por lo que podría tratarse de estirar los plazos de pago. Tampoco se explica por qué los prestamistas —como el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Centroamericano de Integración Económica— estarían dispuestos a darle un trato preferencial a Costa Rica.
Implementar nuevas tecnologías para reducir la evasión   Renegociar el Fondo Latinoamericano de Reservas
No han puesto metas; sin embargo, la factura digital y la firma electrónica reducirían la evasión. Se trata en ambos casos de iniciativas impulsadas por el Gobierno actual.   Fabricio Alvarado plantea renegociar el monto de unos $1 mil millones prestado por el Fondo Latinoamericano de Reservas. El candidato no dio precisiones sobre lo que se buscaría renegociar. Además, este planteamiento, en principio, no reduciría el déficit, ya que este dinero fue prestado al Banco Central como una forma de defender la estabilidad del colón, y no al Gobierno.
Revisión de las pensiones de lujo   Liquidar Bancrédito
Se propone revisar el sistema de las pensiones del Estado; sin embargo, no han indicado metas o montos.   Sería práctico liquidar el Banco, que desde 2017 tiene un cierre técnico de operaciones y fue intervenido por Conassif. Por otro lado, el cese de operaciones de Bancrédito tendría poco impacto en las finanzas públicas.
Mantener estabilidad monetaria y cambiaria   Consolidar deuda
Para evitar el impacto negativo en el pago de los intereses y el principal de la deuda denominado en dólares, el gobierno PAC haría un esfuerzo por mantener estables la inflación y el tipo de cambio. Hasta ahora la administración actual logró hacerlo en los últimos cuatro años; en parte gracias al contexto internacional favorable; no obstante, la tarea sería más difícil para el nuevo gobierno, que estará enfrentando la presión de una deuda que este año será del 53,6% del valor de la producción anual, comparado con el 38,5% en 2014.   Se plantea la idea de que se eliminen las deudas interinstitucionales, es decir, aquellas que el Gobierno mantiene con otros organismos del Estado, como es el caso de la que se mantiene con la Caja de Seguro Social. En términos matemáticos la deuda bajaría, sin embargo, los acreedores tendrían de recursos. Al no contar con esos pagos, la Caja —uno de los más grandes acreedores del Gobierno— tendría menos recursos para invertir en los servicios médicos, mientras habría una reducción en los fondos del régimen de pensiones de Invalidez, Vejez y Muerte. La salud financiera de otros grandes acreedores, como los bancos estatales, y el Instituto Nacional de Seguros, resultaría afectada, si su principal deudor incumpliera sus obligaciones.
Reducir el costo del Gobierno   Aprobar el Impuesto al Valor Agregado
El discurso del PAC en cuanto a recortes en el Gobierno se concentra en eliminar gastos “superfluos” y velar por un crecimiento responsable del gasto. El candidato no ha dado precisiones sobre qué se considera “superfluo”. En cuanto a esto, podemos recordar cuando el año pasado Solís anunció recortes al gasto que no estuviera comprometido, sin embargo el resultado en ahorro fue un magro 0,0002% del PIB, sin atacar la raíz del problema.   Restauración instaría a la Asamblea a aprobar el Impuesto al Valor Agregado pero, a diferencia del PAC, la tasa sería del 13%, lo que reduciría el déficit, al aplicarse a varios sectores comerciales, que actualmente están exentos del pago del Impuesto sobre las Ventas.

 


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