Pedro Oller

Pedro Oller

Enviar
Martes 19 Mayo, 2009


Pataletas

La estéril discusión suscitada por la negativa del ICE de acatar la Ley General de Telecomunicaciones dejó en evidencia una extraña forma de enfrentar la apertura: el berrinche.
La posición del ICE de no trasladar el canon que, dicho sea de paso nos cobra a todos los usuarios que estamos atrapados en la reclusión de su monopolio, se fundamentaba en su abusiva y errada interpretación de un transitorio de la ley. Las consecuencias de tal decisión, de paso, dejaban sin sustento económico a la Sutel que, sin cacao, se veía obligada a cerrar. Y ese cierre, aunque fuese temporal, retrasaba innecesariamente el proceso de apertura.
Don Rodrigo Arias, quien reunió a las partes la tiene clarísima: “el proceso de apertura del sector de las telecomunicaciones es compromiso nacional del que son comparte todas las instituciones del sector público”. Sin embargo, no logró que el presidente ejecutivo del ICE, quien debería responderle y no salirle respondón, superara la chichosa posición de su institución. Si algo surgió de esta reunión fue el desliz freudiano de don Pedro Pablo quien dijo: “Usted tiene un hijo y este le dice 'me voy de la casa' y no se va”, sin entender que el ICE pasó de ser el papá de los tomates, a una posición en que deberá responderle a la Sutel con mayor diligencia y respeto que el demostrado la semana pasada.
No es la primera vez que el ICE interviene de forma cuestionable. Hace solo unos días se opuso a la solicitud de permiso de operación hecha por tres cafés Internet, gigantesca y peligrosa competencia —léase correctamente: clientes— de quien ahora los adversa. La preocupación pareciera ser las llamadas sobre Internet, no como dijo su vocero: “(…) que la presión de la Sutel provoque el cierre de muchos de estos útiles establecimientos” otro tropiezo mental, porque quien se opone a su funcionamiento fue el Instituto, mientras la Sutel tomó la decisión de simplificar sus requisitos para este tipo de negocios y eso le incomodó al ICE.
Si dentro del proceso que nos ocupa en materia de telecomunicaciones, se van a requerir dos o más resoluciones de la Contraloría para confirmar lo que dice la ley, reuniones en Casa Presidencial, dimes y diretes y la censura de organizaciones como la UCCAEP y el silencio de otras como el Frente Interno de Trabajadores del ICE, ¡que Dios nos agarre confesados!