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La policía debe estar en las mejores condiciones para enfrentar la delincuencia y su labor deberá ser tan vigilada como respaldada para garantizar su eficacia

Para bajar la violencia delictiva

Los delincuentes ya no solo roban sino que lo hacen con mayor uso de la violencia, decía una nota de este medio ayer. Agrega además que la mayor cantidad de víctimas se ubica en el Valle Central y en Limón, y que se reporta un crecimiento de este tipo de delitos en los hogares de altos ingresos.
El problema de esta violencia delictiva se agudiza por la portación de armas ilegales y, aunque no hay datos oficiales, la estimación es que en el país pueden existir más de 600 mil armas de fuego sin registrar.
No hay duda de que estos datos son muy preocupantes y que el país debe ocuparse en implementar formas de cambiar esa grave situación.
No obstante, no pareciera que el camino sea tan fácil. Ni fácil ni expedito, aunque lo que requerimos es una solución rápida. Deben definirse estrategias a corto, mediano y largo plazo y esto incluye represión y prevención.
No toda persona que sea encontrada en la vía pública con un arma ilegal, aun cuando sea detenida en ese momento irá a parar a la cárcel. Deberá llevarse a cabo antes el debido proceso.
Alguien, por ejemplo, podría aceptar en algún momento un aventón de un vecino que le ofrece llevarlo porque van por el mismo rumbo, se montará al carro y no sabrá que en la cajuela de ese vehículo hay un arma ilegal y que si los detiene un retén policial en la calle lo podrían acusar, al igual que a su vecino, de portación ilegal de armas y detenerlo. No por eso, desde luego, deberá ir a la cárcel quien aceptó el aventón.
El ejemplo es solo para decir que las cosas no pueden verse de modo simplista porque en realidad son complejas, y que lo que sí es indispensable es dotar a la policía de la mayor cantidad posible de recurso humano muy bien capacitado, con moderna tecnología y materiales suficientes para trabajar contra este flagelo que tanta paz roba a la vida de los costarricenses y de todos cuantos habiten nuestra tierra.
La policía debe estar en las mejores condiciones para hacerle frente con éxito a la creciente violencia delictiva que soportamos; su labor deberá estar tan vigilada como respaldada para garantizar que transcurre como se espera y que los resultados de su trabajo se traducen realmente en menos delincuencia y más seguridad para la ciudadanía, donde quiera que esta se encuentre.
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