Padres del sector privado tendrían un mes de licencia por paternidad
Proyecto de ley busca equiparar beneficios laborales y combatir la desigualdad entre trabajadores públicos y privados
En un intento por cerrar la brecha de derechos entre trabajadores del sector público y privado, la diputada Luz Mary Alpízar Loaiza, del Partido Progreso Social Democrático (PPSD), presentó un proyecto de ley que propone extender la licencia de paternidad para empleados del sector privado a un mes con goce de salario.
Actualmente, mientras los funcionarios públicos disfrutan de cuatro semanas para acompañar a sus familias tras el nacimiento de un hijo, los padres del sector privado solo cuentan con ocho días, distribuidos en periodos parciales.
Esta diferencia ha sido señalada como una forma de discriminación que refuerza las desigualdades en el ámbito laboral y familiar.
La iniciativa, registrada bajo el expediente 25.049 y titulada “Ley para la Licencia de Paternidad en Costa Rica”, busca reformar el artículo 95 del Código de Trabajo con el fin de establecer condiciones igualitarias para todos los trabajadores, sin importar su tipo de contrato.
“La paternidad no debe depender del tipo de empleo”, afirmó la diputada Alpízar. “Todos los hijos e hijas merecen el mismo acompañamiento, amor y presencia en sus primeros días de vida”.
El proyecto también responde a una preocupación creciente sobre la falta de condiciones adecuadas para formar familias en el país. El reciente Informe del Estado de la Población Mundial 2025 del UNFPA reveló que un 11% de las personas consultadas señalaron la desigual distribución de las tareas de cuidado como una barrera para tener hijos. Además, el informe advierte sobre la amplia brecha entre la fecundidad deseada y la real, influida por factores económicos, sociales y culturales.
Costa Rica se encuentra rezagada en comparación con otros países europeos y latinoamericanos que han avanzado en otorgar licencias de paternidad más amplias, equitativas y coherentes con los principios de corresponsabilidad familiar.
De aprobarse esta reforma, el país daría un paso significativo hacia una estructura laboral más justa, promoviendo una mayor implicación de los padres en el cuidado infantil y fortaleciendo los vínculos familiares desde el nacimiento.