Open RAN: la apuesta del ICE que podría pasar factura a los costarricenses
Licitación de ICE incrementó en ¢63 mil millones en su oferta inicial respecto a la pasada que quedó desierta
La reciente licitación publicada por el ICE semanas atrás, para el despliegue de 5G, incrementó en más de ¢63.000 millones la oferta inicial respecto a la primera licitación presentada meses atrás por la institución y que luego fue declarada desierta.
Ese elevado monto, de impacto seguro en los costos del servicio, se verá reflejado finalmente en las tarifas, lo cual podría comprometer la viabilidad del negocio de 5G para esta institución, han explicado varios analistas.
El panorama para el futuro de los recursos de todos los costarricenses se pone aún más sombrío si se toma en cuenta que la plataforma seleccionada por dicha institución pública, Open RAN ha sido puestas en tela de juicio por evidentes contratiempos: mayor consumo energético, costos operativos elevados, riesgo cibernético por interfaces abiertas, y dificultades para integrar redes heredadas como 3G o 4G, según informes técnicos recientes del propio ICE.
“Apostar por Open RAN hoy es apostar por una tecnología que hoy representa ciertas incertidumbres y que es más cara en este momento, permite un poco menos de flexibilidad hacia lo que vaya a pasar en el futuro con el mercado y la demanda de 5G”, dijo Teodoro Wilink, exviceministro de Telecomunicaciones.
La inversión total que alcanza los casi ¢126 mil millones y constituye un golpe importante el futuro del ICE, toda vez que sus competidores se decantan por otros modelos como el caso de Liberty y su recientemente inversión anunciada de $100 millones para una red tipo Stand Alone y 1.500 radio bases con un impacto de 3 millones de usuarios.
Mientras tanto, la licitación presentada por el ICE contempla un tercio de radio bases con una inversión de 1.5 veces más y menos de la mitad de los clientes potenciales.
Lo anterior se ve agravado por una decisión que, en la práctica, renuncia a las ventajas de la negociación con múltiples proveedores en competencia para entregar los proyectos a opciones mucho más caras que las plataformas existentes. Es decir, se trata del mismo modelo que, según los jerarcas del ICE y el gobierno, quieren erradicar con el agravante del elevado costo, la inmadurez tecnológica y los profundos riesgos de ciberseguridad.
Esta decisión podría agravar la ya de por sí compleja situación financiera del ICE, la cual se ve forzada por directrices políticas a seguir por el inseguro camino del Open RAN.
“Con el ICE, cuando pensamos en las decisiones que están tomando para invertir en 5G, creo que tal vez, se están basando en unos supuestos, que no son tan claros, ya que no es tan evidente hoy, como Open RAN tiene un potencial que va a ser una diferencia en el mercado o que va a facilitar el despliegue por qué será más económico para el operador, sino que deja unas ciertas inquietudes sobre cual es el valor proyectado a mediano y largo plazo considerando que es una tecnología que requiere mayor maduración y que cuyo apoyo más bien se está debilitando en este momento en el mundo”, dijo Wilink.