De manera conjunta, seis países latinoamericanos expresaron sus objeciones este martes, a varios conceptos incluidos en una resoluciones del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Ginebra, Suiza.
Paralelamente, el grupo integrado por Costa Rica, Argentina, Paraguay, Perú, Colombia y Chile, abogaron por la defensa de la vida, la familia y el género convencional.
“Deseamos reafirmar el compromiso inquebrantable de Costa Rica con la protección de todos los derechos humanos (…) Se realiza esta intervención con el objetivo de preservar con claridad la interpretación nacional que el gobierno de Costa Rica otorga a determinadas expresiones y conceptos. Acerca de los derechos sexuales y reproductivos y en términos generales sobre los conceptos de género, derechos parentales e interseccionalidad, la reserva interpretativa de Costa Rica es que, deben ajustarse con las garantías constitucionales y convencionales vigentes en nuestro país. Acerca del término o género, en el caso del gobierno de Costa Rica, se entiende como la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres”, dijo el embajador Mario Zamora.
Otro de los principales desacuerdos surgió durante el análisis de una resolución sobre agua potable y saneamiento.
Según el planteamiento de estos países, el documento incorporaba referencias a la salud menstrual y a los derechos sexuales y reproductivos que consideraban necesario precisar, ya que se incluía el aborto como un derecho.
Ante esta situación, las seis delegaciones se distanciaron expresamente de esos términos y rechazaron que este procedimiento se considere incluido en los derechos sexuales y reproductivos.
Las discrepancias entre las delegaciones también se manifestaron en otras discusiones del Consejo de Derechos Humanos. Uno de los casos señalados fue una propuesta impulsada por Francia sobre las relaciones entre personas del mismo sexo, que finalmente fue retirada ante la oposición que enfrentó durante el proceso.