El “oído cansado” o fatiga auditiva es un nuevo tipo de agotamiento que pasa desapercibido, pero afecta a millones de personas en un mundo donde el sonido nunca se detiene.
Este fenómeno, propio de la hiperconectividad digital, se origina por la exposición continua a estímulos sonoros, desde reuniones virtuales y música con audífonos hasta el ruido de la ciudad, que dejan al sistema auditivo sin tiempo para recuperarse.
El oído, al igual que cualquier otro órgano, necesita descanso, de acuerdo con el audiólogo Mauricio Aguilar: “El sistema auditivo está diseñado para procesar sonidos, pero no para hacerlo sin pausa. Cuando se le exige constantemente, termina saturado, y eso se manifiesta como fatiga”.
Aunque no figura en los manuales médicos, la fatiga auditiva es reconocida por especialistas y asociaciones internacionales, como la American Speech-Language-Hearing Association (ASHA), que advierte que el cerebro trabaja el doble para filtrar los sonidos en ambientes saturados.
Esa sobrecarga se traduce en cansancio físico, irritabilidad, dificultad para concentrarse y una sensación de presión o pesadez en los oídos al final del día.
Entre las señales más comunes del oído cansado destacan los zumbidos, la necesidad de subir el volumen constantemente, la dificultad para seguir conversaciones y la fatiga mental tras largas jornadas de audio o videollamadas.
Factores como el uso prolongado de auriculares, el teletrabajo, las notificaciones digitales y los ruidos urbanos potencian el problema.
Para prevenirlo, los expertos recomiendan aplicar la regla 60/60: escuchar audio a un máximo del 60% del volumen durante no más de 60 minutos seguidos.
También sugieren hacer pausas auditivas de 5 a 10 minutos cada hora, reducir las alertas sonoras de los dispositivos y realizar chequeos auditivos periódicos, del mismo modo que se controla la vista o la presión arterial.
Más allá del oído, el silencio cumple un papel esencial en la salud mental. Los momentos de calma permiten que el cerebro se recupere, reducen el estrés y mejoran la concentración.