Carlos Denton

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Miércoles 31 Diciembre, 2008

Obras públicas amortiguan impacto de crisis

Carlos Denton

Es importante que la Asamblea Legislativa apruebe lo más pronto posible el préstamo de $850 millones otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para obras de infraestructura; asimismo, el Poder Ejecutivo debería darle prioridad a este proyecto ahora en las sesiones extraordinarias legislativas, que comenzarán en enero. Todos conocemos que la infraestructura nacional se encuentra muy deteriorada, por lo tanto, el uso de estos fondos del BID podrían ayudar en parte a resolver algunos de los problemas más graves relativos a este asunto.
La aprobación del préstamo adquiere importancia ante la crisis mundial que podría asentarse en el país en 2009 y extenderse durante 2010, por ello, en ese sentido el Gobierno podría acceder rápidamente a estos fondos destinados a obras públicas y a su vez daría mayor liquidez a la economía nacional, en un periodo difícil donde las obras privadas están siendo suspendidas, lo cual conlleva un impacto negativo que este hecho puede tener en el país.
Aunado a ello todos sabemos que el Ministerio de Obras Públicas (MOPT) normalmente ha sido poco ágil en la ejecución de los proyectos, en especial si se trata de obras nuevas, sin embargo una porción importante de los fondos del BID vendrían para reconstruir la carretera Interamericana, además de otras obras contempladas en dicho préstamo, por lo tanto el propósito es acelerar los trámites relacionados con las licitaciones y los aspectos relativos a las expropiaciones, los cuales no deben ser tan lentos.
Es posible que este empréstito sufra atrasos debido al proceso político que se vivirá en el país, un tanto exacerbado, en virtud de la escogencia de candidatos para la elección de febrero de 2010. Los partidos políticos de oposición y sus representantes en la Asamblea Legislativa, podrían pensar que aprobar el proyecto del BID favorecería al partido de gobierno de tal manera que obtendría más votos en la contienda nacional. Sin entrar a examinar a fondo las implicaciones existenciales y psicológicas de este tipo de pensamiento, es menester que los diputados por encima de las disputas de carácter electoral, tengan como mira el bienestar de la nación y nada más.
En un año como 2009, donde la ausencia de liquidez financiera estará impactando prácticamente todos los negocios y los bancos, una acción para no aprobar la entrada de $850 millones a un país con una población de 4,2 millones de habitantes, con el efecto multiplicador que tendría ese dinero en la vida económica nacional, sería irresponsable e insólita.
Es posible que la oposición dura, irresponsable y politizada argumente que su preocupación es el endeudamiento del país que implica el préstamo del BID. Sin embargo, los gobiernos de todo el mundo se endeudan actualmente para evitar mayor calamidad y sufrimiento a sus habitantes. Los diputados opuestos al empréstito en las circunstancias actuales, deberían releer las obras del inglés Lord John Maynard Keynes y votar “sí” para aprobar el citado empréstito. Después habrá tiempo para los debates político-electorales.

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