Nueva terapia multisensorial estimula y ejercita el cerebro
“No es una cura, sino una terapia coadyudante que se realiza paralelamente con otros esfuerzos para mejorar la calidad de vida de los menores y adultos”, aclaró Catalina Cárdenas, psicóloga. Esteban Monge/La República
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Con música y diferentes frecuencias se logra estimular y ejercitar el cerebro de personas con autismo, síndrome de Down y otros.

Por medio de la terapia multisensorial de sistemas integrados de escucha (ILS por sus siglas en inglés), donde la música se filtra en el oído en forma de vibración, el sonido hace una conducción eléctrica que llega a las diferentes áreas del cerebro que requieren estímulo.

Funciona a través de unos audífonos conectados a una máquina que envían música al paciente y por medio de diferentes frecuencias consigue estimular el oído interno y medio vestibular (relacionado con el equilibrio).

Ambos audífonos se colocan mediante una diadema con sensores que produce estimulación motora leve. Es decir, consigue estimular tanto de forma auditiva como sensorial a quien la recibe.

“Cuando la persona escucha la música que se graba en diferentes frecuencias, se estimula el sistema vestibular y también da actividades de motora fina y gruesa. Con esto se perciben mejoras en la concentración, en la coordinación visomotora (tareas donde se utilizan de manera simultánea el ojo, mano, dedos; como rasgar, cortar, pintar, colorear) y ayuda a reducir niveles de ansiedad”, detalló Catalina Cárdenas, de Psicología para [email protected]

También se ofrecen actividades con otros sentidos que involucran vista, tacto, olfato; además desarrollamos actividades de balance equilibro.

El sistema utiliza un método general; sin embargo, el profesional a cargo personaliza el programa a conveniencia de su paciente.

Además de diagnosticados con el espectro autista y síndrome de Down, esta terapia puede beneficiar a personas con problemas de ansiedad, dificultades del desarrollo, de aprendizaje, desórdenes de procesos sensoriales, lesión cerebral traumática, bruxismo (rechinamiento de dientes), entre otros.

La ILS comprende unas 60 sesiones cortas cuyos resultados se empiezan a apreciar tras la terapia 15.

Se recomienda su aplicación una o dos veces por semana durante unos 45 minutos. Cada sesión tiene un costo que ronda los ¢25 mil desde los dos años de edad.

La terapia solo está contraindicada en personas con esquizofrenia, trastornos convulsivos y desorden bipolar.

Los beneficiados

Dos de los grupos beneficiados con estos estímulos serían las personas con autismo y con síndrome de Down.

En el país:

-Tres de cada 100 costarricenses sufren algún tipo de autismo

-Solo en el segundo semestre de 2016, se atendieron unos 115 casos nuevos

-Durante 2016, el servicio de Neurodesarrollo del Hospital Nacional de Niños atendió unos 1.424 menores con el diagnóstico de autismo

-Unas 5 mil personas tienen síndrome de Down

Fuente: Caja, Asidown

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