Nogui Acosta confía en que Frente Amplio y PLN recapacitarán sobre eurobonos
Anuncia negociaciones para hacer potable colocación de deuda externa a lo largo de nueve años
Un día después de que el Frente Amplio y el PLN condicionaran su apoyo a la colocación de $13.500 millones en eurobonos, Nogui Acosta, jefe del oficialista Pueblo Soberano, se mostró confiado en que la oposición recapacitará sobre este importante proyecto de ley.
El plan, permitiría al gobierno de Laura Fernández, cambiar deuda mala, por deuda con mejores condiciones en el mercado internacional y de esta forma, recortar el gasto en intereses que hoy paga a nivel local.
El llamado es fundamental, sobre todo, en momentos en que la relación deuda/PIB está por encima del 60% y la recaudación ha bajado.
“Hoy tenemos una presión sobre las tasas de interés que va a ser minimizada con esta autorización. Por eso iniciamos las conversaciones con las fracciones de oposición para ver cuáles son aquellas modificaciones relevantes que permitan que esta propuesta pueda ser aprobada. Tendremos en los próximos días nuevas reuniones y esperamos tener una propuesta que pueda ser potable desde el punto de vista político pronto”, dijo Acosta.
Reconocer públicamente el monto exacto de la deuda que tiene el Estado con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y, más importante aún, establecer una forma de pago es el punto de partida que estableció el Partido Liberación Nacional (PLN) para negociar el proyecto de eurobonos que demanda la presidenta Laura Fernández.
Mientras tanto, los legisladores del Frente Amplio demandaron al gobierno descartar cualquier intento por quitar la exoneración de los bienes y servicios de la canasta básica y así “ponerles impuestos al arroz y los frijoles”.
Paralelamente, los dos grupos opositores exigen negociar un monto menor a los $13.500 millones que pretende el gobierno, además de metas de cumplimiento.
De lo contrario, el gobierno de Fernández no logrará conseguir los 38 votos que se requieren en el plenario para aprobar el plan.
En estos momentos, se estima que la deuda del Estado con la CCSS asciende a los ¢4 billones, mientras que los bienes de la canasta básica tienen un 1% de impuesto, pero el gobierno quiere cobrar el 13% a las familias de mayores recursos.
Los eurobonos son certificados de deuda que emite el Gobierno, con la característica especial de que se venden fuera del país, en mercados internacionales como Nueva York o Londres.
Sirven para conseguir dinero a plazos más largos y tasas de interés más baratas de las que se consiguen en el mercado nacional, y el Gobierno usa ese dinero para pagar deudas viejas que están por vencer, sin asfixiar el presupuesto del Estado.
En otras palabras, es cambiar deuda mala por deuda con mejores condiciones y, para los deudores del sistema bancario, como familias y empresas, eso implica tasas de interés más baratas en sus créditos.
“Primero que salga Chaves a desistir de meterle más impuestos a la canasta básica. Hasta que eso no pase no hay chance de iniciar conversaciones. Si lo hacen, ya nos sentaremos a la mesa para exigir que bajen el monto, plazo, interés máximo, y para exigir que antes de aprobar eurobonos tengamos aprobada una fuerte agenda de combate a la evasión y un mecanismo para que paguen a la CCSS”, dijo José María Villalta, jefe de fracción del Frente Amplio.
La autorización de eurobonos que pretende el gobierno busca colocar alrededor de $1.500 millones por año en un período de nueve años, para un total de $13.500 millones. De aprobarse en los términos planteados por la mandataria, la autorización abarcaría a la actual administración, a la que asumirá en 2030 y a la que iniciará funciones en 2034.
La autorización no es obligatoria, sino una posibilidad para el gobierno.