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Sábado 10 Marzo, 2012

No te quedes inmóvil en la vereda del camino…
(Parte 2)

Lo que se procuró con la contratación de jueces y juezas jubiladas es todo lo contrario a lo que evoca el enfoque periodístico que se le da a la noticia publicada, el fundamento radicaba en la posibilidad de que jueces de probada capacidad se desempeñaran como tales para hacer sustituciones menores de 30 días de jueces que requirieran sustitución.
Pensar que profesionales de carrera, especialmente aquellos que requieren alta capacidad técnica, puedan seguir prestando servicios al Estado, es una práctica necesaria de cualquier administración pública que se preocupe por su eficiencia y eficacia. En el caso de la judicatura, reponer un Juez, Fiscal o Defensor que se ha formado y adquirido toda su experiencia en el ejercicio de su cargo a través de los años, no se da simplemente con nombrar otro profesional con título, de la misma forma que un médico cirujano de 25 o 30 años de experiencia no se repone con un novato.
Ahora que ya no podemos echar mano a esta solución, para suplir las múltiples necesidades que se plantean de jueces suplentes, no puedo asegurar que la justicia o el país hayan salido favorecidas, sino todo lo contrario. El país pierde y bastante.
Yo también, don Pedro, me pregunto, ¿qué más puedo hacer por el país? Todos los días trabajo para procurar que tengamos una mejor administración de justicia. Claro que como humano a veces me equivoco, ¿quién no lo hace? y muchas veces me caigo, pero puedo asegurarle que hago mi mayor esfuerzo por no equivocarme, para lograr que el país resuelva algunos de sus problemas, “para que la bulla no le gane a la razón”. Sé que existen algunos funcionarios que han traicionado la confianza en ellos depositada, pero no por ello debemos juzgar mal a todos de antemano.
Es lamentable que en este país sea más fácil quedarse de brazos cruzados frente a los problemas, que enfrentarlos y más aún, ser juzgado por quién no tiene a su haber todos los elementos de juicio para dar un acertado veredicto, situación esta que por cierto aporta poco al país y a la solución de sus problemas, aunque que sí mucho a la satanización diaria de la institucionalidad, hecho este que sin duda nos pasará la factura pronto y no será necesariamente buena.
Pero es el amor a la patria y a la justicia lo que hace que cada día brille el sol y la esperanza de que con el esfuerzo diario alguna diferencia lograremos hacer en el camino de la vida. Curioso y triste para contestarle también a don Miguel Angel Agüero en la Machaca es lo fácil que resulta destruir el honor y la credibilidad de una persona, o de una institución. Sé que él también obra de buena fe, cuando resalta sus preocupaciones y por ello su actuar debe tenerse como un aporte más a los que queremos construir patria, aunque no siempre compartamos el enfoque.

Luis Paulino Mora Mora
Presidente
Corte Suprema de Justicia