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No hay incentivo para ahorrar

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“Si se mantienen los topes de cartera, los intermediarios tendrán menor necesidad de recursos, por lo que tampoco ejercerán presión para que las tasas aumenten”, comentó Pedro Aguilar, economista de Bansol.
Mientras durante casi todo 2012 se mantuvieron altas e incentivaron la entrada de capitales, hoy las tasas de interés en colones alcanzan sus niveles más bajos registrados desde 2008.

Con la baja en las tasas, el premio por ahorrar o invertir en colones también se ha visto disminuido, lo que a su vez se refleja en la reducción en los depósitos de ahorro.

Solo en abril disminuyeron en más de ¢85 mil millones con respecto al mes previo.

Otro elemento que afecta el ahorro es el poco crecimiento en la actividad económica, dado que los sectores que sí están creciendo son los relacionados a zona franca y no a la economía netamente local.

“Bajo este escenario de bajas tasas sí es posible que se desincentive el ahorro, pero más responde a la situación económica de muchas familias como consecuencia de niveles de actividad económica más bajos, de ingresos más bajos por el mayor desempleo y la relativa alza en el nivel de precios”, señaló Roxana Morales, economista de la Universidad Nacional (UNA).

El problema de este fenómeno no solo está en el momento en que ocurre, sino después, cuando las tasas de interés suban nuevamente.

“Se podría producir una crisis crediticia, debido a que las personas y empresas que tenían una cuota baja —por la reducción de tasas— no pueden pagarla, por sus incrementos. A la vez, proyectos con horizontes de tiempo más extensos se vuelven poco rentables y se restringen los financiamientos”, comentó Gabriel Alpízar, gerente de Riesgo Financiero del Banco de Costa Rica.

Bajo este escenario, una alternativa para promover el ahorro podría ser ofrecer tasas que estén por arriba de la inflación —de ser posible en todos los plazos— para que el ahorro no sea “descapitalizado” o en su defecto, en los plazos mayores a seis meses con niveles de 50 a 100 puntos base por arriba de la inflación, agregó Alpízar.

Las causas de la baja en tasas son el menor crecimiento en la economía además del exceso de liquidez entre los intermediarios financieros.

La Tasa Básica Pasiva que es el promedio pagado por los depósitos a seis meses plazo, suma dos semanas consecutivas en 6,65%, mientras hace un año estaba en 10%.

La disminución que se ha presentado es causada por el cambio en la metodología de cálculo y la menor presión de las entidades por captar recursos.

Sin embargo, depende de si se mantienen los límites al crédito impuestos por el Banco Central a inicios de febrero que la tendencia a la baja continúe.

“Si se mantienen los topes de cartera, los intermediarios tendrán menor necesidad de recursos, por lo que tampoco ejercerán presión para que las tasas aumenten”, comentó Pedro Aguilar, economista de Bansol.

Para los ahorrantes, el verdadero problema surge en que los niveles de las tasas se acercan cada vez más a los de la inflación por lo que podría llegarse a tasas negativas, como sucedió en 2007.

Gabriela Vargas
[email protected]

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