Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 6 Septiembre, 2011


Reflexiones
No hay almuerzo gratis

Si vivir de prestado se convierte en una práctica permanente, más tarde o temprano tendremos que pagar las consecuencias de endeudarnos.
Sí, parece obvio, pero es absolutamente irresponsable lo que los asesores económicos han puesto en la boca de la presidenta Chinchilla durante la última semana, decir que si no pasa el paquete de impuestos su gobierno puede vivir con deuda es una burla a la inteligencia de los y las costarricenses.
Irresponsable, porque los y las ciudadanas saben muy bien que endeudarse para invertir es posible y en muchos casos deseable, pero endeudarse para pagar salarios o gastos corrientes, es el principio de la bancarrota país.
En este sinsentido que tiene nuestra realidad país del presente he de destacar el mensaje de don Rodrigo Bolaños, presidente del Banco Central, quién llama urgentemente a los diputados a corregir el subsidio más regresivo que tenemos en el país en la actualidad. Se trata de casi ¢20 mil millones que anualmente gastan las superintendencias creadas para supervisar la banca, el mercado de valores y más recientemente, el mercado de seguros y de pensiones. Este subsidio se traslada directamente a las pérdidas cuasi-fiscales del Banco Central y por supuesto, como no hay almuerzo gratis, lo pagamos todos y todas las y los costarricenses. Es lamentable que cuando se crearon estas superintendencias no se creó la figura de canon que como todo ente regulador debe de tener para financiar sus gastos o se les dio un subsidio gigantesco a favor.
Almuerzo gratis para los banqueros, las aseguradoras y los reguladores del sistema de pensiones, muchos de ellos privados y que tienen los mayores niveles de renta en el país, que pagamos los y las costarricenses con inflación y que claramente podrían usarse por el gobierno para otros fines como la seguridad ciudadana o las becas de Avancemos.
Pareciera entonces que en el debate de gasto público deberíamos empezar a corregir esas denigrantes desigualdades; mientras se le rebaja el presupuesto al benjamín del Estado, el Ministerio de Ciencia y Tecnología, las entidades regulatorias se recetan salarios de ejecutivos privados, rentas de edificios de primera y condiciones al mejor estilo.
Felicito entonces la aptitud de don Rodrigo Bolaños por poner en el tapete tan injusta desigualdad, vamos don Rodrigo, esperamos pronto esos proyectos de ley para corregir cuanto antes esa barbaridad.
El Banco Central necesita margen para ejercer sus funciones y si en el pasado se criticó tanto que se subsidiaran los precios en el Consejo Nacional de la Producción para que el arroz y los frijoles fueran más baratos para los y las costarricenses ahora es sano que también se les cobre como debe ser a los actores regulados en el mercado financiero. O será que lo bueno para el ganso no es bueno para la gansa.
Si vamos a cobrar más a los costarricenses para financiar el Estado que queremos, debemos empezar por dejar de subsidiar a los ricos y cobrar de verdad el canon a los regulados.

Leiner Vargas Alfaro
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