New York Times publica guía para viajar barato en Costa Rica
Rutas alternativas, viajes en temporada baja y transporte terrestre son algunas de las recomendaciones para reducir costos en uno de los destinos más caros de la Centroamérica
Viajar barato en Costa Rica es posible, incluso siendo uno de los destinos más caros y demandados de Centroamérica.
Esa es la premisa de un reportaje publicado por The New York Times Travel, que presenta una "guía para tacaños" con consejos prácticos para ahorrar sin sacrificar experiencias.
El artículo destaca que, pese al aumento de precios en la última década, existen estrategias claras para reducir gastos: elegir la temporada baja, optar por rutas alternativas y recorrer el país por tierra en lugar de depender de tours o vuelos internos.
Elaine Glusac, columnista sobre consejos y viajes económicos, quien debió reprogramar su viaje a Costa Rica dos veces por los altos costos de la temporada alta, asegura que visitar el país entre mayo y noviembre permite acceder a tarifas considerablemente más bajas.
Un ejemplo es el alquiler del carro en el aeropuerto de San José que bajó de más de $600 en febrero a $237 por semana en septiembre.
Este tipo de diferencias, según la autora, convierte la temporada de lluvias en un periodo ideal para quienes buscan economizar.
La guía también promueve explorar destinos alternativos, menos saturados y más económicos. La primera parada fue la región del volcán Poás, donde el periodista visitó la Hacienda Doka, una finca cafetalera con tour guiado y degustación con un costo de $28.
Luego se hospedó en el Poas Volcano Lodge ($104 la noche con desayuno incluido), reconocido por su ambiente de montaña, chimeneas encendidas y senderos privados, con tarifas más accesibles que otros alojamientos de zonas turísticas de mayor demanda.
El reportaje continúa en San Gerardo de Dota, un valle de bosques nubosos ubicado en la cordillera de Talamanca ($102 por una salida de dos horas). Allí, la observación del quetzal —una de las aves más emblemáticas de Centroamérica— es la principal atracción.
Con el acompañamiento de guías locales, el periodista logró avistar hasta ocho ejemplares en una mañana, algo impensable en sitios más populares como Monteverde durante la temporada alta.
El hospedaje, en el Savegre Hotel Natural Reserve & Spa ($125 la noche), incluye acceso a reservas privadas y senderos para caminatas.
Hacia la costa sur, la siguiente parada fue Dominical, un pequeño pueblo bohemio con playas tranquilas y precios más amables que los de destinos como Tamarindo o Manuel Antonio.
Desde allí, visitó las cataratas de Nauyaca, una de las cascadas más impresionantes del Pacífico sur, y se unió a un tour de avistamiento de ballenas en Uvita, puerta de entrada al Parque Nacional Marino Ballena.
El recorrido concluye en el Parque Nacional Manuel Antonio, uno de los más visitados del país. Aunque las multitudes son difíciles de evitar, el NYT recuerda que la temporada baja ofrece una experiencia más relajada y, sobre todo, más económica.
Pese a los inevitables aguaceros, el ahorro y el menor flujo de turistas, afirma el reportaje, hacen que viajar barato en Costa Rica no solo sea posible, sino recomendable.