NASA pagará $1,5 millones a quien construya nuevo explorador
Charles Bolden , administrador de la NASA. Foto Bloomberg.
Enviar

La NASA invitó en junio a Massachusetts a un pequeño grupo de robots y sus fabricantes para competir por la oportunidad de ganar $1,5 millones.

El Sample Return Robot Challenge (Desafío de Robot de Recuperación de Muestras), uno de los Centennial Challenges de la NASA, tiene como objetivo simular las tareas y capacidades de recuperación de objetos de los exploradores que operan lejos de la Tierra. La competencia, que se realizará en el Instituto Politécnico de Worcester, atrajo este año a unos 20 equipos que compiten por superar el primer nivel y clasificarse para la ronda en la que se juega el gran premio. Cinco de ellos lo lograron.

La NASA realiza la competencia para reunir ideas de los asistentes, entusiastas de los robots que van desde estudiantes secundarios y universitarios hasta matrimonios retirados y familias. Si bien la NASA dice que aún no ha incorporado elementos de los certámenes a los exploradores reales, algunos competidores han aprovechado la experiencia obtenida para crear compañías.

En el primer nivel, el robot tiene que desplazarse solo por terreno que no le es familiar, encontrar y recoger objetos con cuidado y regresar a la base. Como la competencia apunta a simular lo que harían los exploradores en la luna o en Marte, el robot no puede utilizar sensores habituales como los que dependen de satélites o del campo magnético terrestre. Eso significa nada de brújulas ni GPS. Tampoco puede tener sistemas que exijan la presencia de una atmósfera. El robot tiene que completar la tarea en menos de 30 minutos y no puede superar una velocidad de caminata.

En el transcurso de tres días, los equipos hacen competir a sus robots una cantidad de veces agotadora. El robot de Erica Tiberia, AL, logró tomar dos muestras de forma simultánea en varias ocasiones y sólo fracasó en el viaje de regreso a la base. Tiberia observaba nerviosa detrás de una valla cuando AL se detuvo en el último paso.

El equipo Mind & Iron tenía un “grupo veloz” que se lanzaba al terreno a retirar el robot en cuanto éste fracasaba en la toma de la muestra, lo devolvía a la base, donde recomponía de forma frenética los algoritmos y lo lanzaba nuevamente a competir en la mayor cantidad posible de intentos en la hora de tiempo que tenían asignada. Fue impresionante: algunos equipos nunca lograron salir de la base.

Los cinco competidores aprobados se fueron del evento con $5 mil cada uno. Los cinco, más un par más de años anteriores que ya habían superado el nivel uno, se reunirán en septiembre para abordar el nivel dos. Para ganar el gran premio, los robots tendrán que recoger muchos objetos más, entre ellos algunos cuya detección será mucho más difícil.


Ver comentarios