Arturo Jofré

Arturo Jofré

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Viernes 13 Junio, 2008

Mujeres ejecutivas

Arturo Jofré

Por razones culturales la mujer ha estado en segundo nivel en la sociedad formal, sin importar la región o el tipo de sociedad. Todavía hay regiones en que su rol nos lleva a tiempos primitivos. La mujer ha luchado en búsqueda de un espacio social igualitario y lo está logrando.
La revista de negocios de Harvard ha mostrado los resultados de tres estudios similares que se han realizado en los últimos 40 años, en que hombres y mujeres ejecutivas valoran la percepción que tienen de la mujer en la empresa. Los cambios en el tiempo son muy interesantes.

¿Se sienten confortables los niveles ejecutivos trabajando con mujeres? Hace 40 años más del 70% de las ejecutivas opinaban que se sentían cómodas trabajando con mujeres, en cambio los hombres pensaban exactamente lo contrario y por un porcentaje similar. Cuarenta años después hombres y mujeres opinan igual: más del 70% se siente confortable trabajando con mujeres. Los hombres han cambiado radicalmente.
Se afirma que la comunidad de los negocios nunca llegará a aceptar como algo generalizado a las mujeres como ejecutivas. Hace 40 años la opinión era muy pesimista: la mitad de las mujeres pensaba que nunca serían aceptadas y casi el 70% de los hombres pensaba lo mismo. Los hombres han cambiado de opinión y ahora más del 80% piensa lo contrario, aunque las mujeres son más cautas y tienen menos fe que los hombres de esta posibilidad.
Hace cuatro décadas prácticamente todos los hombres y mujeres pensaban que la mujer tenía que ser realmente excepcional para tener éxito. Ahora casi el 70% de los hombres piensan que esto ya no es válido, sin embargo, casi el 70% de las mujeres sigue pensando que las cosas apenas han cambiado. El estudio plantea que los hombres no ven tan nítidamente las barreras que las mujeres deben sortear para alcanzar altas posiciones. De hecho las mujeres ocupan apenas el 20% de las posiciones ejecutivas del grupo de las 500 empresas más grandes (Fortune 500).

La base para el salto hacia posiciones ejecutivas está en la incorporación de la mujer a la educación universitaria. En los años 60 en América Latina la mujer estaba en igual proporción a los hombres en la educación básica y media, pero en la superior alcanzaba solo al 29%. En los 70 crece significativamente la presencia de la mujer en la educación superior, sellando la igualdad en las décadas siguientes.
En Costa Rica la incorporación de la mujer fue más temprana que el promedio de la región. En 1960 había un 36% de mujeres en la universidad y a fines de los 70 ya se había alcanzado la equiparación.

Podemos estar tranquilos, la tendencia lleva un curso irreversible, la mujer ha ganado en las últimas décadas lo que no pudo hacer durante siglos. Sin duda estamos frente a un fenómeno inédito en la historia de la humanidad. Finalmente comprendimos que había dos formas naturales para construir un mundo mejor y que la potestad de dirigir no tiene sexo. Qué pena que pasaron tantos milenios para entenderlo.