Moody’s califica mejor a Costa Rica, ¿qué significa?
País puede obtener créditos con mejores condiciones porque es un buen pagador, según Daniel Suchar, analista económico
Costa Rica recibió una nueva buena noticia en los mercados internacionales: la agencia Moody’s Ratings mejoró la calificación de riesgo soberano del país, pasando de Ba3 a Ba2 en moneda local y extranjera a largo plazo. Además, modificó la perspectiva de positiva a estable.
La decisión, según la firma, responde a tres factores clave: el cumplimiento estricto de los techos de gasto, una administración más eficiente de la deuda pública y la capacidad de mantener un crecimiento económico sólido, incluso en un contexto internacional complejo.
Pero, ¿qué implica para el país y la economía la nueva calificación?
De acuerdo con el analista económico Daniel Suchar, este ascenso coloca a Costa Rica en una posición cada vez más privilegiada en el escenario internacional.
“En los últimos dos años y medio hemos escalado posiciones. Las calificadoras de riesgo reconocen que el país tiene cada día más responsabilidad fiscal. Esto significa mayor compromiso con el manejo de la Tesorería Nacional y con el cumplimiento de los compromisos de deuda”, explicó.
En la práctica, este cambio funciona como una carta de presentación más atractiva para los mercados financieros.
“Cuando un país toca puertas para pedir un crédito internacional, las tasas de interés pueden ser más bajas si se tiene una calificación favorable”, añadió Suchar.
La mejora de Moody’s abre la puerta para acceder a financiamiento externo en condiciones más ventajosas, lo que a su vez permite destinar menos recursos al pago de intereses y más a inversión social o infraestructura.
No obstante, el desafío sigue siendo mantener esa disciplina. La agencia advirtió que el país podría aspirar a un mayor respaldo crediticio si logra fortalecer sus ingresos, ampliar la flexibilidad financiera del Estado y avanzar en reformas estructurales.
En palabras de Suchar, el reto es continuar manejando los recursos con responsabilidad.
“Esto no solo significa cumplir con los compromisos de crédito, sino también proyectar una imagen envidiable de un país que hace las cosas bien”.
Con esta decisión, Costa Rica se encamina a mejorar su reputación financiera, pero también asume el compromiso de no retroceder en el camino de la disciplina fiscal.