Los productos que los costarricenses consumen podrían ser más caros por las deficiencias en el Puerto de Caldera.
Y es que prácticamente la mitad de los importadores industriales ha tenido contratiempos en ese puerto, lo que significa pérdidas y mayores costos, según la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR),
Un estudio realizado por ese grupo empresarial determinó que el 49,5% de las industrias manufactureras reportan afectaciones por los problemas en los puertos, especialmente en Caldera. La cifra representa un aumento de casi siete puntos porcentuales en comparación con 2024.
El impacto no es menor. El estudio de la CICR, que analiza los factores que inciden en la competitividad del sector industrial, muestra cómo la logística portuaria escaló tres posiciones en el ranking de obstáculos para el sector, pasando del noveno lugar en 2024 al sexto en 2025.
Caldera es clave
Más de la mitad de las empresas industriales utilizan este puerto para sus importaciones, pero la ineficiencia ha llevado a casi la mitad de ellas a buscar rutas alternativas, asumir sobrecostos logísticos o incluso enfrentar retrasos que afectan su producción. El 68,9% de las empresas encuestadas afirma que si la situación no mejora en los próximos tres años, migrarán completamente hacia otras rutas de entrada.
“La ampliación y modernización de Caldera debió haberse hecho hace más de diez años. Hoy seguimos arrastrando las consecuencias de esa inacción”, denunció Sergio Capón, presidente de la CICR, quien además subrayó que, aunque el proceso licitatorio para modernizar el puerto inició en octubre de 2024, sus efectos no se verán sino hasta 2029, en el mejor de los escenarios.
“El país no puede esperar. Ya se están desviando operaciones, reorganizando rutas, hay barcos que han dejado de recalar en Caldera y los costos están subiendo para todos, incluyendo los consumidores”, advirtió.
El problema, además, no se limita a lo portuario. La infraestructura vial también muestra señales alarmantes. En apenas un año, el porcentaje de empresas afectadas por la red de carreteras y puertos pasó de 56,5% a 68,8%, posicionando este factor como uno de los más graves obstáculos para el desarrollo industrial.





































