Miles de mociones ya no podrían frenar un proyecto como jornadas 4x3
Frente Amplio ha abusado del reglamento del Congreso para oponerse a reforma laboral, según legislador Gilberth Jiménez
Con el objetivo de frenar el filibusterismo en la Asamblea Legislativa que impide la aprobación de proyectos de ley, el diputado independiente Gilberth Jiménez Siles presentó una iniciativa para reformar el reglamento del Congreso.
La idea es limitar el derecho de enmienda cuando exista una intencionalidad clara de boicotear una iniciativa, una práctica que —según el legislador— se ha vuelto recurrente en discusiones como la de las jornadas 4x3.
El proyecto en cuestión pretende habilitar horarios de trabajo 12 horas a la semana a cambio de tres días de descanso y es una demanda del sector productivo. En este momento, el plan se encuentra enterrado entre miles de mociones.
“El derecho a mocionar no puede seguir siendo un arma para sabotear la voluntad democrática de las mayorías”, señaló Jiménez Siles.
El diputado enfatizó que la reforma no elimina el debate ni silencia a las minorías, sino que busca ordenar el procedimiento legislativo.
¿Qué plantea el proyecto?
La iniciativa establece varios cambios clave al reglamento interno del Congreso:
-Limita a dos mociones por diputado sobre un mismo artículo, en cada fase del trámite legislativo.
-Evita la repetición indefinida de mociones con el mismo efecto normativo, aunque se presenten con redacciones distintas.
-Otorga a la Presidencia legislativa la potestad de declarar inadmisibles las mociones abusivas, mediante criterios claros y objetivos.
Para Jiménez Siles, el abuso de estas herramientas procedimentales ha tenido un costo alto para el país.
“Esta práctica ha deteriorado la credibilidad del Parlamento, ha frenado reformas urgentes y ha profundizado la desconexión entre la ciudadanía y la Asamblea Legislativa”, afirmó.
El legislador también subrayó que proteger a las minorías no implica permitir el bloqueo absoluto de la agenda nacional.
“Defender a las minorías no significa permitir que una sola persona secuestre la agenda legislativa del país. La democracia también exige eficacia, responsabilidad y buena fe parlamentaria; un Parlamento que decida, no que se paralice”, añadió.