Cerca de 65 mil familias y 138 mil personas se han visto beneficiadas por los programas de juventudes durante los últimos tres años.
A través de los Centros Cívicos por la Paz, el Foro de Juventudes y la colaboración de Coope Ande, se organizaron estas actividades que pretenden mejorar la convivencia en las comunidades, prevenir la violencia, fomentar el diálogo y construir una cultura de paz.
De esas 138 mil personas beneficiadas en los proyectos, un 60% son mujeres, lo que resalta el compromiso con la inclusión y la equidad.
“Lo más importante es que Coope Ande está transformando la vida de miles de familias, apoyando estas iniciativas sociales orientadas a la prevención de la violencia, el bienestar emocional, la salud mental y la construcción de entornos más seguros para las familias”, destacó Alexandra Márquez-Massino, gerente general de Coope Ande.
Solo en el primer semestre de 2025, 115 personas jóvenes recibieron capacitación en siete centros a nivel nacional, consolidando habilidades para la prevención de la violencia, la resolución pacífica de conflictos y la participación ciudadana.
“En mi caso, que pertenezco al Foro de Juventudes del Comité Cívico por la Paz de Guararí de Heredia, desde marzo nos estamos preparando, aprendiendo técnicas sobre cómo comunicarnos mejor y desarrollar actividades que nos permitan brindar herramientas a otros jóvenes para que sean más asertivos y resilientes en sus hogares”, aseguró Sara Vindas, del Foro de Juventudes.
Gran aporte
El proyecto de este grupo trataba de mejorar la comunicación en los hogares, y para ello se realizaron actividades recreativas y se pintaron bolsos para expresar a sus familiares cuánto los querían.
En Santa Cruz se llevó a cabo un cortometraje denominado “Desde mi luz”, protagonizado por población joven guanacasteca, que buscaba sensibilizar sobre la violencia intrafamiliar.
“Mi experiencia con el Foro de Juventudes ha sido increíble y es algo que repetiría mil veces. Conocimos a personas nuevas, muy lindas, y aprendí sobre diferentes tipos de violencia”, manifestó Kathleen Díaz García, integrante del grupo que participó en el cortometraje.
Uno de los impactos más relevantes de estos programas ha sido la reducción de factores de riesgo asociados a la violencia, mediante actividades educativas, artísticas, deportivas y de acompañamiento comunitario.
"Para Coope Ande es de gran satisfacción apoyar estas iniciativas de los jóvenes, ya que cada paso que dan, cada idea que comparten, es un ladrillo más en la construcción de una sociedad más justa y solidaria", aseguró Ivannia Alfaro, jefa de Sostenibilidad de la cooperativa.