Al considerar que las jornadas 4x3 son un retroceso en materia laboral que tiene graves consecuencias para la salud, la calidad de vida y afecta principalmente a las mujeres, unas 1.236 organizaciones y personas pidieron a los diputados rechazar ese proyecto de ley.
La petición fue impulsada por la Asociación Ciudadana ACCEDER.
El proyecto, impulsado mediante un trámite de vía rápida que limita el debate legislativo, ha generado un rechazo amplio por parte de sectores sindicales, feministas, académicos, ambientales, comunales y de derechos humanos, quienes advierten que esta medida legaliza condiciones laborales extenuantes que atentan contra la dignidad de las personas trabajadoras.
“Este proyecto no solo viola principios mínimos de dignidad laboral, sino que expone a las personas trabajadoras a graves afectaciones de salud, debilita los estándares de derechos humanos y abre la puerta a nuevas formas de explotación”, afirmó Janekeith Durán Barberena, vocero del equipo de Estrategia Jurídica e Incidencia de ACCEDER.
Los firmantes sostienen que esta reforma tendría un impacto desproporcionado sobre las mujeres, quienes ya cargan con el mayor peso del trabajo doméstico y de cuido, y que con jornadas de 12 horas verían aún más limitada su participación en la vida social, política y económica del país.
Además, advierten que una parte significativa de la población trabajadora dedica más de cuatro horas al día en traslados. Al sumarse a una jornada de 12 horas, este ritmo dejaría apenas tiempo para dormir, comprometiendo gravemente la salud física y mental.
“La competitividad no puede construirse sacrificando la salud, la dignidad y los derechos de las personas trabajadoras”, subrayó ACCEDER en su pronunciamiento.
Debate legislativo
Por otra parte, la diputada Daniela Rojas, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), acusó al Frente Amplio de obstaculizar deliberadamente la discusión del proyecto de ley de jornadas 4x3 y que permitiría habilitar horarios laborales de 12 horas durante cuatro días, a cambio de tres días de descanso.
La propuesta, impulsada por el Poder Ejecutivo y respaldada por el oficialismo y otras fracciones, ha sido promovida como una vía para aumentar la flexibilidad laboral.
No obstante, ha encontrado una férrea oposición, principalmente por parte del Frente Amplio, que advierte sobre los posibles efectos negativos en las condiciones laborales y en los derechos ya consolidados de los trabajadores.
Desde el PUSC, Rojas calificó de “obstruccionismo” la presentación de más de 1.800 mociones por parte del Frente Amplio, al considerar que no buscan mejorar el texto de la iniciativa ni incorporar observaciones de fondo, sino impedir que avance en el plenario legislativo.
“Queda clarísimo que el Frente Amplio lo que busca es obstruir la iniciativa y entrabar el plenario legislativo con esta cantidad de mociones, irrespetando una decisión tomada por la mayoría, de manera democrática, únicamente porque no se coincide con la posición que ellos tienen”, afirmó la legisladora.





































