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COLUMNISTAS


Malos augurios

Pedro Oller [email protected] | Martes 11 enero, 2011



Malos augurios


Tradicionalmente los doce primeros días de enero marcan las célebres pintas de lo que nos espera para el año que recién inicia.
Siendo así, 2011 empieza con preocupación y junio pareciera un mes especialmente complicado. La salida de Don Guillermo Zúñiga de la Asamblea, informada el día seis anterior, deja un vacío difícil de llenar y una sensación de que el distanciamiento entre el Ejecutivo y el Legislativo es más serio de lo que se preveía.
Zúñiga fue claro y directo en sus razones para dimitir. No se siente parte de este gobierno y no se le tomó en cuenta para el plan fiscal que está por presentarse al congreso. Lo anterior, a pesar de ser el presidente de la Comisión de Asuntos Hacendarios y ex ministro de Hacienda en la anterior administración, atestados más que relevantes como para que estuviera involucrado en una propuesta tan significativa como la reforma fiscal.
La salida de don Guillermo lejos está de traer la paz entre la fracción oficialista y la administración Chinchilla Miranda. Más bien, puede atizar aún más la hoguera y dificultar la aprobación de proyectos que esta administración ha estimado prioritarios.
Así, La República preveía que el nuevo aliado de la Presidenta sería la oposición. No estoy tan seguro pues como reseña la misma nota, para el jefe de fracción del PASE, Víctor Emilio Granados “incluso hay veces que hasta cuesta identificar a un legislador que sea realmente afín a la Presidenta”.
Más aún, respecto de los dos proyectos legislativos que la administración ha definido como prioritarios, la reforma fiscal y el plan de electricidad, es difícil que el gobierno logre generar consensos en la Asamblea Legislativa como para asegurar su aprobación. Respecto de ambos, el arismo ha decantado su inconformidad y es mayoría en la fracción de gobierno.
Mientras tanto, la oposición ya ha reclamado el secretismo con que el gobierno está manejando el tema de la reforma fiscal tan recientemente como la semana anterior.
El jefe de fracción del PUSC ha sido tajante: “Hemos estado al tanto de lo que ha presentado el Ministro, pero lejos de ser una propuesta, en un proyecto formal, más bien es una ocurrencia”. ¡Esto sin conocer aún el proyecto!
El Movimiento Libertario por dogmatismo no podrá apoyar la reforma tributaria si esta implica nuevos impuestos o aumento alguno. Esto se traerá abajo el acuerdo de cooperación que mantiene con el gobierno y podría poner en riesgo la aprobación del plan de electricidad.
En lo que a reforma fiscal respecta, si bien Román Macaya ha expresado su apoyo, también el ex jefe de fracción don Francisco Molina lo ha adversado públicamente. Si a la anterior divergencia agregamos temas espinosos como aplicar el IVA a la salud o a la educación, difícilmente el PAC podría estar de acuerdo. Habrá que ver si en materia de electricidad, el Ejecutivo logra alejar el fantasma de la privatización y consigue así, los votos de los rojiamarillos.
Tiempos difíciles se avecinan.