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Miércoles, 21 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Los peces gordos no pierden

Luis Alberto Muñoz [email protected] | Viernes 30 enero, 2009


Los peces gordos no pierden

Luis Alberto Muñoz
[email protected]

Entre las propuestas para enfrentar la crisis, sin lugar a dudas, esperar que los altos ejecutivos reduzcan sus salarios es la más noble.
Es igual a pretender que el Gobierno en solidaridad con los pobres golpeados por la inflación y el desempleo reduzca el impuesto de ventas (13%).
¿O qué tal las instituciones estatales cuyos jerarcas inclusive ganan más que el propio Presidente, sueldos que no se reducen y se pagan con las tarifas que se pretenden aumentar?
El mundo, material y frívolo funciona al revés. Tiene al hombre doblegado a sus propios deseos.
En este juego es permitida la autoindulgencia, entregarse a sí mismo, quererse desenfrenadamente sin importar las consecuencias, acumular sin sentido y sobre todo alimentar la ambición.
Claro que es lindo pretender que los gerentes reduzcan sus ingresos antes de cortar cabezas. También es pulcro creer que los políticos toman las decisiones a favor del pueblo, buscando lo mejor para los que menos tienen, y que por ello están dispuestos a reducir viajes, fiestas, beneficios.
No hay diferencias entre las dos posturas.
Esta crisis nació por egoísmo de las naciones que se presentan en el mundo como potencias del conocimiento, un saber que ya no sirve y está a punto de cambiar.
Enfrentar esta crisis significa tener el coraje de sacrificarse por los demás.
La empresa tiene una función social, un propósito con la sociedad.
Hoy muchas compañías están tentadas a despedir con tal de mantener los jugosos dividendos a sus socios, quienes luchan contra esta marea son de admirar.
El empresario costarricense se ha distinguido por su solidaridad, en especial en los momentos de mayor necesidad. En tiempos difíciles hay que sacar la casta y no doblegarnos ante la dificultad.
La autodeterminación es suficiente para cambiar, para romper paradigmas, para innovar, para enfrentar los problemas con creatividad.
Toda crisis es una oportunidad para cambiar.