Nuria Marín

Enviar
Lunes 6 Abril, 2009

Creciendo [email protected]
Los acuerdos del G-20

Nuria Marín

Los acuerdos tomados por el grupo del G-20 representan una luz de esperanza, no solo en la solución de la actual crisis financiera y económica, sino por el giro a un renovado énfasis en la corresponsabilidad y solidaridad global.
El G-20 es una historia de éxito en el quehacer internacional. Fundado luego de las crisis de finales de los 90, este foro permanente de diálogo económico y financiero integra a nuevos e importantes actores con las economías desarrolladas en un legítimo ente que representa al 90% del PNB, a un 80% del comercio, y dos tercios de la población mundial.
A diez años de su fundación, los acuerdos tomados por el G-20 en noviembre pasado en Washington, así como los recientes compromisos adquiridos en Londres, son y serán pilares esenciales en la superación de la actual crisis global.
El resultado de la cumbre va mucho más allá de los acostumbrados enunciados y compromisos de otros foros de discusión. Positivamente y luego de importantes negociaciones se logra un interesante balance entre las posiciones divergentes de Francia y Alemania que priorizaban por la regulación y la de Reino Unido y Estados Unidos orientadas a estímulos fiscales como medio para impulsar la economía.


Se logran importantes compromisos acompañados de un fuerte espaldarazo económico que supera el billón de dólares ($1,1 millón de millones) entre otros, para instituciones bancarias y financieras multilaterales. Solo el FMI recibirá el 50%, suma que triplicará sus fondos.
Se crea una nueva agencia de regulación y supervisión y se establecen comités internacionales de supervisión y nuevas reglas para la remuneración de los directores de las empresas. Se acuerda también publicar una “lista de países no cooperantes”, lo que se considera como el principio del fin de los paraísos fiscales.
Frente a la preocupación de un resurgir del proteccionismo, se han renovado los votos hacia el libre comercio, estableciendo mecanismos de supervisión que eviten barreras a la inversión y al comercio de bienes y servicios, compromiso acompañado por una partida de $250 mil millones. Se brinda un decidido apoyo a la OMC, y un renovado interés por concluir la Ronda de Doha.
No menos importante, se reafirma la visión de justicia y sostenibilidad hacia las economías más débiles, reafirmando los objetivos de la Cumbre del Milenio, y programas como condonación de deuda y ayudas para el comercio. Por otra parte, se le ha permitido al FMI vender su oro para dedicarlo a ayudar a los países pobres.
Sin lugar a dudas los acuerdos del G-20 contribuirán positivamente en la superación de la crisis, y ayudará en la construcción de un mundo más justo, de mayor bienestar y sostenibilidad.