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Jueves, 15 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Libertinos contra INS

Luis Alberto Muñoz [email protected] | Viernes 15 febrero, 2008


Libertinos contra INS

Luis Alberto Muñoz
[email protected]

Es definitivo, el obstruccionismo en el Congreso no solo proviene de los opositores al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (Cafta), sino también de algunos supuestos defensores del acuerdo.
Me refiero a la actitud menoscabada, por no decir amenazante, de algunos grupos que han querido entender las cosas a su modo, según sus intereses.
Resulta que ahora apertura significa que cualquier empresa extranjera puede competir localmente, pero que las nacionales (en especial las del Estado) no pueden hacer lo mismo afuera.
Entonces, ¿qué sentido tiene una apertura? Uno de los propósitos fundamentales del Cafta es abrir los mercados de telecomunicaciones y seguros.
La apertura resulta esencial ya que genera un mayor dinamismo económico y promueve el crecimiento comercial. Esta ecuación, en el caso de Costa Rica, contempla el fortalecimiento de las instituciones estatales que por muchos años ayudaron al desarrollo del país, y ahora deben adaptarse a las circunstancias de una competencia globalizada.
Sin embargo, hoy el obstruccionismo mental de algunos diputados, supuestamente “a favor” de la pronta aprobación del Cafta, ha condicionado su apoyo a que si y solo si el Instituto Nacional de Seguros (INS, empresa de seguros más grande de Centroamérica) no pueda competir en el exterior.
Pese a que no existe restricción de esta índole en el Cafta, ahora estos legisladores exigen condiciones a la brava, con amenazas de romper el grupo de los 38, y así imponer su ideología de “libertades a medias”.
Si el problema que perturba a los amantes del libertinaje es el asunto de la garantía del Estado en las operaciones del INS, claro está que las operaciones fuera de las fronteras se realizarían con sociedades independientes que no comprometerían estos fondos.
Sin embargo, tal vez se les olvida que muchos de ellos aplaudieron el inicio de relaciones con China y tampoco recordarán que las empresas estatales de ese país compiten en todo el mundo.
Este es el caso de la empresa de telecomunicaciones china ZTE, interesada en competir en el país. De igual forma es del Estado español la empresa Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), quien estuvo interesada y parece seguirlo en las operaciones del aeropuerto Juan Santamaría.
Entonces, decir que hoy en el mundo las empresas estatales no compiten internacionalmente es una falacia.
De igual forma utilizar el argumento maltrecho de que ante una posibilidad de corrupción el INS no debería competir afuera. Bajo la misma premisa ningún conductor debería manejar, ya que podría chocar algún día. Es claro que el frío no está en las cobijas.
Flaco favor hacen al desarrollo de un país estos presuntos defensores del “Libre Comercio” y mucho más daño al sepultar las posibilidades para que la agenda de implementación del Cafta se apruebe pronto.
¿A quiénes estará representando este partido?