Laura Fernández se compromete a modernizar Puerto Caldera para que Costa Rica sea competitiva en Alianza del Pacífico
La mitad de exportadores ha pagado sobrecostos por ineficiencia de puerto
Tras reconocer que la competitividad del país no puede estar en juego y que Costa Rica debe prepararse mejor para atender los retos que traerá la Alianza del Pacífico, Laura Fernández, candidata presidencial de Pueblo Soberano, se comprometió a modernizar Puerto Caldera como una de sus tareas prioritarias al llegar a la Presidencia.
Este miércoles, la aspirante se reunió con representantes de la Cámara de Comercio Exterior y aprovechó para dar a conocer sus planes. En la reunión también estuvieron sus aspirantes a la Vicepresidencia, Francisco Gamboa y Douglas Soto.
La preocupación sobre este tema es grande, ya que Puerto Caldera opera a más del 114% de su capacidad, actualmente.
“Los estudios para una nueva concesión de Puerto Caldera, que está por vencer, tuvieron que iniciarse en el año 2020, pero el gobierno del PAC no hizo lo que le correspondía, como en muchas otras cosas, y ahora al Puerto de Caldera lo tenemos colapsado”, afirmó Fernández.
“Estamos listos para descongestionar el puerto más importante del Pacífico y, ante la eventual incorporación de Costa Rica a los bloques comerciales del Pacífico Asiático, donde tenemos una enorme ventana comercial, tenemos listas las mejoras en Golfito y otros puertos. Vamos a mejorar la competitividad de nuestra economía”, aseguró.
Los reclamos del sector empresarial sobre la situación del Puerto de Caldera no son nuevos.
Un estudio reciente de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) reveló que casi la mitad (49,5%) de las industrias manufactureras ya enfrentan afectaciones directas por los problemas en la terminal portuaria, un aumento de siete puntos porcentuales con respecto al 2024.
Según el informe, más de la mitad de las empresas industriales utilizan Caldera para sus importaciones; sin embargo, la ineficiencia operativa ha obligado a muchas a buscar rutas alternativas, asumir sobrecostos o sufrir retrasos en su producción.
El panorama podría empeorar si no se toman medidas en el corto plazo: un 68,9% de las compañías advierte que migrará hacia otros puntos de entrada al país si la situación no mejora en los próximos tres años.
“Costa Rica no puede seguir perdiendo oportunidades por falta de planificación y visión. Modernizar Puerto Caldera no es solo una necesidad técnica, es una apuesta por el crecimiento, el empleo y el futuro del país”, concluyó Fernández.