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Latinoamérica apoya a Argentina en ONU

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Parece una obviedad pero muchas veces los miembros permanentes usan su derecho a veto para obstruir la verdadera resolución de conflictos, dijo Cristina Fernández, presidenta de Argentina. AFP/La República
Los países de América Latina arroparon ayer a Argentina en su primer debate al frente del Consejo de Seguridad, en el que denunciaron el espionaje de EE.UU. en la región y el "agravio" al presidente de Bolivia, Evo Morales, así como viejas demandas como el fin del bloqueo a Cuba o las Malvinas.
Hasta doce cancilleres latinoamericanos viajaron a Nueva York para participar en un debate abierto sobre la cooperación de la ONU y las organizaciones regionales para el mantenimiento de la paz, que se celebró en el máximo órgano de decisión de Naciones Unidas y que estuvo presidido por la presidenta argentina, Cristina Fernández.
En el debate intervinieron los cancilleres de Argentina, Héctor Timerman; de Bolivia, David Choquehuanca; de Brasil, Antonio Patriota; de Cuba, Bruno Rodríguez; de Chile, Alfredo Moreno; de Colombia, María Angela Holguín; de Ecuador, Ricardo Patiño, y de Guatemala; Luis Fernando Carrera.
Además, también hicieron uso de la palabra los ministros de Exteriores de Haití, Pierre Richard Casimir; de Perú, Eda Rivas; de Uruguay, Luis Almagro; y de Venezuela, Elías Jaua, así como los jefes de la diplomacia de Azerbaiyán y Marruecos, entre otras autoridades.
La presidenta Fernández arrancó su discurso con una férrea defensa de la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad ante un mundo nuevo que, según dijo, hacen faltan "más consensos y menos vetos", de ahí que pidiera "repensar" el funcionamiento de las instituciones de Naciones Unidas, con el Consejo a la cabeza.
"Parece una obviedad pero muchas veces los miembros permanentes usan su derecho a veto para obstruir la verdadera resolución de conflictos", criticó la presidenta argentina, en presencia de los representantes de esos cinco países: Estados Unidos, Rusia, Francia, China y Reino Unido.
Fernández aprovechó su discurso para resaltar el papel de grupos como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) o de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) en la resolución de conflictos en la región, desde la crisis de Colombia y Ecuador en 2008 que se sorteó gracias a la intervención del Grupo de Río, a la respuesta ante la crisis de Pando en Bolivia o el intento de destituir al presidente de Ecuador, Rafael Correa.
El secretario general, Ban Ki-moon, destacó la contribución de esas organizaciones regionales a la paz y la seguridad, así como al desarrollo sostenible, y el trabajo conjunto en áreas como la mediación y el diálogo, el combate al cambio climático o la lucha
El debate en el Consejo presidido por Argentina sirvió para que América Latina elevara su protesta formal ante el máximo órgano de decisión de Naciones Unidas por el espionaje llevado a cabo por las agencias de inteligencia de EE.UU. en la región y que revelado por el exanalista de la CIA Edward Snowden.
El más contundente fue el canciller ecuatoriano, quien dedicó buena parte de su intervención a denunciar lo que consideró una "pesadilla orwelliana" en el que "absolutamente todos", los países deudores y acreedores y los "amigos y enemigos" del Norte y del Sur son considerados "sospechosos habituales" por Estados Unidos.

Nueva York/EFE

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