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Latinoamérica se esfuerza en lucha contra lavado de dinero


Pese a los avances mostrados por la región, el narcotráfico representa el principal escollo para el sector financiero

Miami
EFE

América Latina ha hecho un gran esfuerzo por combatir el lavado de activos y la financiación del terrorismo, pero el dinero proveniente del narcotráfico sigue siendo el mayor reto para el sector financiero, dijeron ayer banqueros en Miami.
Los retos que afrontan las entidades financieras para prevenir esos delitos, mediante las estrictas regulaciones emitidas por Estados Unidos tras los atentados terroristas de 2001, fueron analizados ayer en la octava conferencia de Prevención de Lavado de Dinero, organizada por la Asociación Internacional de Banqueros de Florida (FIBA).
“Latinoamérica está haciendo el mejor esfuerzo para luchar contra el movimiento de capitales ilícitos y de fondos relacionados con delitos de terrorismo. Todos los países están haciendo un buen trabajo”, afirmó Clemente Vázquez Bello, presidente de la conferencia.
Pronosticó que con el tiempo América Latina “llegará al mismo nivel que existe en Estados Unidos” para prevenir las transacciones con dinero ilícito.
Pese a los avances mostrados por la región, dijo que el narcotráfico representa el principal escollo para el sector financiero.
“Seguimos con el problema del movimiento de fondos que se originan del narcotráfico y que cruzan por países latinoamericanos entrando y saliendo de Estados Unidos porque aquí tenemos el consumo”, precisó Vázquez, socio de la firma de abogados Gunster, Yoakley & Stewart y directivo de FIBA.
A ello se suma que en la región existe la llamada economía informal, que permite no solo el flujo de dinero legal, sino también los capitales de origen ilícito, añadió.
“Estamos hablando de miles y miles de millones de dólares que se mueven por todo tipo de actividad ilícita”, señaló el experto, al ser preguntado sobre el monto de ese tipo de fondos.
David Schwartz, presidente de FIBA, destacó que esta organización trabaja con varias asociaciones bancarias en Argentina, Colombia, Paraguay y de otros países para capacitarlas en el área de antilavado de dinero.
“En general, la región lo está haciendo muy bien. Los países han tomado muy en serio este asunto, entienden que si carecen de un programa adecuado de prevención, eso imposibilitará las relaciones con los bancos estadounidenses”, expresó.
El banquero consideró también que el narcotráfico sigue siendo un problema en Latinoamérica, porque los traficantes “tienen los recursos para tratar de evitar la captación de la información con respecto al tráfico”.
“Son sofisticados, tienen sus propios consultores, tecnología y mucha planta por detrás, por eso sigue siendo el principal problema y a la vez el de mayor combate”, explicó a Efe.
Con respecto a las severas regulaciones del negocio bancario a nivel internacional, funcionarios del Gobierno estadounidense enfatizaron en la necesidad de poner en vigor los programas de prevención de lavado de dinero para evitar las sanciones que se traducen en millones de dólares en multas.
James H. Greis, director de la Red de Prevención contra Delitos Financieros (FinCen, por su sigla en inglés), del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, destacó que entre las “armas especiales” contra el lavado de dinero está la ley del secreto bancario y presentar a tiempo y de la forma más detallada los llamados SARs, reportes de actividades sospechosas.
Suzanne Williams, gerente de la Junta de Gobernadores de Sistema de la Reserva Federal, se refirió, por su parte, a algunos aspectos del negocio bancario que pudieran prestarse para el lavado de activos si los banqueros descuidan su labor de vigilancia.
Mencionó el dinero que reciben por taquilla, los nuevos productos si no se analizan con profundidad los riesgos que pudieran conllevar y las tarjetas que se emiten para la transferencia de remesas.
Es por ello que los funcionarios estadounidenses han revisado las regulaciones para reforzar las medidas y emitirán otras para prevenir el lavado de dinero a través de los juegos de azar por Internet, además del robo de identidad.
Las regulaciones, aunque necesarias, han generado dificultades a la banca latinoamérica, según Vázquez Bello, por el elevado costo para implementarlas.
“El problema es que las leyes de aquí se han puesto más estrictas en cuanto al establecimiento y mantenimiento de las cuentas de corresponsalías, por lo que tienen dificultad en establecer cuentas con bancos de Estados Unidos”, comentó.
Los bancos estadounidenses están, a su vez, más exigentes en cuanto a solicitar a su pares latinoamericanos buenos programas de prevención de lavado de dinero.
“Y aquí viene el problema de costos para la banca, a los reguladores y el Gobierno de Estados Unidos verdaderamente no les importa cuánto cuesta tener esos programas y si no los tienen les van a imponer sanciones”, agregó el directivo de FIBA.
El fiscal federal del distrito sur de Florida, Alexander Acosta, es el orador principal del jueves y disertará sobre qué deben hacer los bancos para evitar las sanciones.


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