La tecnología elimina a las esposas de oficina
La serie Mad Men que volverá por sexta temporada el 7 de abril a Estados Unidos, se deleita en las sombras del pasado laboral.INTERNET /La República
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925 mil puestos en “soporte administrativo o de oficina” perdieron las mujeres entre 2009 y 2011 en Estados Unidos según el texto “Mujeres despedidas, y empleados. a las corridas”


La tecnología elimina a las esposas de oficina

Cada vez, los empleados asumen más a menudo tareas, sin remuneración extra

“Puede que parezca que quieren una secretaria, pero la mayor parte del tiempo buscan alguien que esté entre una madre y una camarera”, le dice la jefa de personal, Joan Holloway, a la ingresante Peggy Olson durante la primera temporada de Mad Men.
El programa, que volverá por sexta temporada el 7 de abril a Estados Unidos, se deleita en las sombras del pasado laboral: beber alcohol en el trabajo, bromas racistas, máquinas de escribir. La agencia Sterling Cooper Draper Pryce de la serie gira sobre la idea de una división del trabajo retro, si se quiere, sexista. Las secretarias filtran llamadas, arreglan reuniones, manejan las agendas (y, a veces, son esposas bárbaras), lo que permite a sus jefes idear campañas publicitarias transformadoras de la vida e ir a almuerzos con clientes donde corre el alcohol. Resulta revelador que el escritorio de todos esté tan meticulosamente ordenado.
Cincuenta años después, como resultado de la tecnología cambiante y del recorte de gastos, las asistentes van desapareciendo de la vida societaria, junto con sus primas, las asistentes ejecutivas, los jefes de personal y los asistentes paralegales.
“Está fuera de toda duda que ahora hay menos gente que tenga secretarias”, dice Pat Cook, quien recluta directivos para las grandes empresas. “La gente que está en el nivel C, que es el nivel principal de comercialización, y así sucesivamente, probablemente todavía tenga una asistente. Pero por debajo de ese nivel, cae en picada”. Pese a que este hecho reduce la cantidad de personal, “todos coinciden en que podrían ser mucho más productivos si tuvieran una asistente”, dice.
Visitar sitios de turismo, como Expedia Inc., para reservar viajes de negocios y hacer el detalle de gastos apenas es emplear eficazmente el tiempo de un directivo sénior, según un artículo de la Harvard Business Review, The Case for Executive Assistants, publicado en 2011.
Una asistente tiene que contribuir a que la productividad de su jefe aumente tan solo en un 8% para que la empresa llegue a su punto de equilibrio.
“Cuando los trabajadores ven al jefe cargándole papel a la fotocopiadora, dice la teoría, se genera el espíritu del ‘todos estamos en lo mismo’”, escribe la autora del artículo, Melba Duncan. “Pero la costumbre en la gestión es que la estructura raramente tiene sentido común económico. En términos generales, las tareas deben delegarse al empleado de menor costo que pueda realizarlas correctamente”.
En “Women Laid Off, Workers Speed Up” (“Mujeres despedidas, y empleados. a las corridas”), que es un documento del Roosevelt Institute, los autores Bryce Covert y Mike Konczal observan que las mujeres perdieron 925 mil puestos en “soporte administrativo o de oficina” entre 2009 y 2011. Según el artículo, el “apurón” continuo que se vive en la economía hace que los empleados asuman cada vez más tareas, a menudo, sin remuneración extra.

Bloomberg

 

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