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La cábala e Internet, motores de cambio
Según el doctor Michael Laitman, “es preciso construir una nueva sociedad global, interconectada, de la misma manera que lo hace el resto de la naturaleza, pues de lo contrario nos convertiremos en un cáncer para la Tierra”

La humanidad ha llegado a un punto de no retorno en el que precisa un cambio sustancial para no perecer y esa transformación puede llegar de manos de la cábala, entendida como ciencia y no como misticismo, afirma el doctor Michael Laitman, un pensador revolucionario.
“La cábala contempla la actual crisis mundial no como tal crisis sino como un punto de inflexión hacia otro nivel”, en el que ese conocimiento de más de 3.700 años de antigüedad, propagado ahora por Internet, puede “ayudar a recuperar el equilibrio natural” perdido por el ser humano, dice Laitman en una entrevista.
Filósofo, profesor de ontología y teoría del conocimiento, máster en biocibernética médica y autor de más de 40 libros, Laitman acaba de publicar “La guía de la sabiduría oculta de la cábala” (editorial Nowtilus), un “método práctico”, como él lo define, para responder a la pregunta más profunda de la existencia humana: “¿Cuál es el significado de la vida?”.
Ese propósito vital, agrega Laitman, es que las personas alcancen “el más alto nivel espiritual”, lo que, insiste, no tiene que ver con religiones o credos, sino con un auténtico desarrollo personal.
Calificado como un “verdadero visionario” por la directora general de la UNESCO, Irina Bokova, este científico promueve un método educativo global apoyado en la milenaria cábala, entendida como camino de conocimiento, y también en Internet, la red capaz de lograr la interconexión humana que puede evitar el colapso, señala.
“La sabiduría de la cábala desaparece y reaparece en función de que los tiempos para comprender su profundidad resulten propicios y ahora lo son”, explica Laitman, quien insiste en quitar a la sabiduría cabalística cualquier sentido religioso o mágico.
“No pertenece a ninguna religión. Es un conocimiento que habla sobre el mundo, una ciencia como la física”, añade.
“Yo era un científico principiante en biocibernética, estudiaba sistemas análogos, integrados, equilibrados en todos sus elementos y, a través de ellos, llegué a la cábala. Y no encontré nada que ver con la fe o la mística”, dice Laitman, para quien “la única realidad está en el interior” humano.
Cerca de 2 millones de personas estudian en la universidad abierta a través de Internet por Laitman, destinada a compartir la sabiduría de la cábala con el examen de tradicionales fuentes cabalísticas como “El libro de Zohar”, “El árbol de la vida” o “El estudio de las diez Sefirot”
Son, sin embargo, el lenguaje sencillo y común de Laitman y, sobre todo, la comprensión moderna y científica de la cábala las marcas que diferencian este saber del que durante siglos los cabalistas judíos mantuvieron oculto en los círculos más cerrados.
“Estaba escrito en las fuentes de la cábala que llegaría el tiempo, a fines del siglo XX, en el que la humanidad caería en la misma situación de crisis que llevó a su dispersión hace miles de años y entonces se revelaría de nuevo la sabiduría de la cábala”, asegura Laitman.
El estudioso comenta los signos que en los últimos tiempos parecen confirman que la humanidad se encuentra en un momento de cambio. Sobre los jóvenes que se manifiestan estas semanas en las plazas de España en demanda de un cambio político y de sistema, Laitman lamenta la confusión en la que se encuentran.

Madrid / EFE
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