Luis Alberto Muñoz

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Viernes 20 Febrero, 2009

La parálisis de Costa Rica

Luis Alberto Muñoz
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No puedo estar de acuerdo con las personas conformistas, satisfechas con la parálisis que sufre Costa Rica en el tema de infraestructura.
Tampoco considero que con elogios se logren construir carreteras, puertos, aeropuertos y toda la lista de obras que la economía nacional espera con ansias desde hace décadas.
Se necesita algo más que halagos.
Las excusas que afloran de gobierno a gobierno son las trabas burocráticas, la migración del personal calificado al sector privado y los enredos del Estado para resolver expropiaciones.
Sin embargo, este cuento no es nuevo.
Recuerdo como si fuera ayer la avalancha de críticas que cayeron sobre el ex presidente Abel Pacheco, especialmente por el letargo en el desarrollo de nuevos proyectos. Al menos él dejó las arcas del Estado llenas.
Los empresarios ansiosos recibieron la segunda administración de Oscar Arias con la esperanza de que todos aquellos planes de construcción avanzaran.
Triste sorpresa es saber que a 15 meses de que concluya el gobierno de don Oscar, solo un 27% de las promesas en infraestructura de su campaña electoral muestra algún signo de avance, las obras ni siquiera están completas.
Tal vez el caso más representativo de la parálisis que sufre el país en esta cartera es el Aeropuerto Juan Santamaría.
El mismo presidente Arias se había reunido con los representantes de la empresa Alterra y con los bancos dueños actuales del proyecto. Todo parecía que iba bien.
Sin embargo, pasó el primer año de gobierno y nada, llegó el segundo y tampoco, y a finales del tercero se anuncia con bombos y platillos que una subsidiaria de Houston Airport System se encargaría de terminar el proyecto que Alterra dejó tirado.
Esta semana, la Ministra de “Transportes” decidió viajar a Washington, para demostrar que “el gobierno respalda” las negociaciones que los eventuales “nuevos” operadores realizan para financiar el lío que dejó Alterra.
¿Y el aval no se podía enviar por correo electrónico o hacer por teleconferencia?
No se necesita ser un sabio en administración pública o formar parte de una comisión de notables, para darse cuenta de que el fracaso en infraestructura que vivimos ha superado la capacidad del gobierno.
Pero lo que más me preocupa es que no se reconoce la gravedad del problema, se siguen presentando excusas, en lugar de intentar seriamente corregir y enmendar la paraplejia con la misma energía que se impulsó el Cafta.
Desgraciadamente, la sociedad de elogios mutuos entre ministros y amigos de la actual administración, que con flores y adulaciones pretenden tapar huecos y levantar puentes, no está dando resultados concretos y palpables para los votantes.
Mientras tanto, los diputados siguen viendo los toros desde la barrera, incumpliendo su deber de control político y de pedir cuentas sobre el dinero de los costarricenses.