Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 7 Enero, 2009

Jacó cambia su imagen

Carlos Denton

Cuando contaba a mis allegados que iba a pasar el fin de año 2008 en Jacó, las miradas de incredulidad y los comentarios escépticos no faltaron; no cabe duda que este centro urbano playero no disfruta de la mejor imagen posible. Entonces fue para mí una sorpresa encontrar al balneario del cantón de Garabito agradable y cómodo para visitar y, a merced de esfuerzos coordinados de distintos grupos de la comunidad, en condiciones de competir con fuerza para atraer el turismo nacional e internacional. En este cantón no se practica el “turismo de enclave”, como es común en las áreas playeras de Guanacaste.
La playa, que es bastante accesible, está limpia; no se encuentran papeles, latas, chingas y otros deshechos en ningún lado, no obstante la presencia de un público numeroso. No se permiten caballos, animales que se ven bonitos cabalgando por la arena en las películas, pero que lamentablemente dejan por donde pasan rastros contaminantes y desagradables para los que quieren acostarse para tomar sol. La Policía Municipal, que está motorizada, patrulla en forma permanente para dar seguridad a los turistas. Todas las calles del pueblo están pavimentadas y pintadas para beneficio de motoristas y peatones.
Pero lo que más agrada es la atención de la gente; pareciera que hay interés y preocupación de parte de los residentes del cantón para atender bien a los visitantes. Hay tres supermercados bien surtidos, y los precios ofrecidos son similares a los de San José. Pregunté en el Más X Menos si habían traído personal del Valle Central para atender a tanto público durante la temporada, y me informaron que en contraste a otros años, en este habían contratado y entrenado personas de allí mismo en el cantón La información fue brindada con una sonrisa y una sensación de que les daba orgullo poder atender con personal local.
Los restaurantes, en contraste a los que se encuentran en las áreas playeras de Guanacaste, cobran precios competitivos. No se nota un interés en cobrar en efectivo, para no pagar los impuestos correspondientes. Los meseros y las meseras no son practicantes del “surf” de otros países, posiblemente ilegales frente a las autoridades migratorias, que se encuentran sin dinero, y con necesidad de comer, como frecuentemente es el caso en lugares como Flamingo, Malpaís y Tamarindo. En Jacó hay servicio profesional, ofrecido por los habitantes locales.
Hay que felicitar al Central Pacific Chamber of Commerce y sus socios, y a las autoridades del cantón de Garabito por los esfuerzos que han hecho para mejorar lo que es la oferta turística de Jacó, y para aprovechar los recursos locales.
Comenzando en la administración de Luis Alberto Monge, la CID/Gallup ha realizado estudios con recomendaciones específicas para evitar en Costa Rica el “turismo de enclave”, común en Cuba; Quintana Roo en, México, y otros lugares con industria turística. Ese sistema, que provoca todo tipo de distorsión social, prevalece en Guanacaste, pero no en Garabito.


No me queda otra que recomendar a los allegados y amigos que hagan la prueba; visiten Jacó para que vean lo agradable que es.

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