Mónica Araya

Mónica Araya

Enviar
Martes 20 Diciembre, 2011

¡Iniciativa juvenil!

Si hay un grupo fértil para sembrar la semilla del emprendedurismo son los colegiales. Este año el presidente Obama está promoviendo una ley que beneficia y amplia las facilidades de financiamiento para la educación, pero especialmente para que al salir del colegio puedan emprender con esa misma línea de crédito su negocio. Yo no creo que en Costa Rica requerimos “otra” ley; esto por si alguien se le ocurre.
Lo cierto es que en nuestra Costa Rica para poder implementar un programa de esta magnitud con participación solo del sector público es poco viable y por supuesto sería irresponsable; mucho menos si tenemos conciencia del déficit fiscal. Sin embargo, en Estados Unidos hay también una iniciativa de apoyo público-privada con éxito que lanzó la empresa Gerber. Por supuesto el sector financiero está jugando un papel importante. Según tengo conocimiento, este programa de emprendedurismo juvenil no solo tiene el contenido económico necesario, sino que cuenta con el proceso de apoyo técnico paso a paso para brindarle la formalización de la empresa y por supuesto del negocio.
Hoy nada es imposible, las alianzas público-privadas en proyectos de apoyo al emprendedurismo, liderazgo y desarrollo son cada vez más necesarias y ejemplos de éxito hay varios. La organización de Jóvenes empresarios es una de ellas.
Los jóvenes son el futuro de nuestra nación e invertir en su desarrollo empresarial es invertir en el desarrollo social y económico del país; es invertir en la generación de empleo de hoy y de largo plazo. Son tierra fértil, ansiosos de empezar y sin los paradigmas innecesarios de la crisis que muchos tenemos.
Les propongo al sector empresarial, al financiero y al público que nos unamos en el desarrollo de una iniciativa como esta. Tal vez Gerber pueda apoyarnos en desarrollar su programa en Costa Rica, como un plan piloto para la región centroamericana. La organización de Jóvenes empresarios debe ser parte de la misma, quién mejor que ellos para decirnos sus necesidades reales.
Nos llenamos la boca de que hay que hacer un programa de emprendimiento para los jóvenes, ¿por qué no empezar ahora? ¡Los sectores, los actores y los fondos están! Solo falta iniciar el proceso de acción y decisión. Espero que en un año a partir de la publicación de este artículo podamos decir que ya tenemos al menos unos 50 estudiantes matriculados en un proceso de desarrollo empresarial con la facilidad de financiamiento adaptada a sus necesidades, pero por supuesto con el apoyo técnico necesario.
Estamos llamados a ser quienes apostemos en nuestros jóvenes, ellos son el hoy y el futuro de nuestras empresas exportadoras del mañana, con la gran ventaja que no tienen un “no” en la cabeza o un difícil en la boca. Su imaginación y entusiasmo son necesarios, brindemos el apoyo técnico y financiero que les está realmente haciendo falta y después podremos realmente hablar de “sostenibilidad empresarial”.

Mónica Araya