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Gasto en consultorías creció un 220% en cinco años
Ingenieros externos: ganadores en Conavi

Mientras, cae la inversión para arreglo de carreteras
Cambio en metodología de contratos disparó en un 60% costo de supervisar una obra

Los ingenieros son los ganadores con las consultorías que brindan al Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), pese a que su labor de inspección de obras viales públicas es cuestionada.
El pago de consultorías de estos profesionales creció un 220% en los últimos cinco años, a raíz de un cambio en la metodología que la institución utiliza para pagar estos servicios.
Mientras tanto, la inversión en el arreglo de carreteras disminuyó un 30% en los últimos tres años, con lo cual se agrava el mal estado de las vías nacionales.
LA REPUBLICA remitió unas consultas al Conavi sobre este tema, pero no hubo respuesta al cierre de edición.
La contratación de ingenieros externos para fiscalizar las obras realizadas por el Conavi está bajo la lupa, debido a las supuestas irregularidades en el manejo de recursos en la trocha de la frontera con Nicaragua.
Sin embargo, no es la primera vez que son cuestionados por una inspección inadecuada.
El puente de la platina y los materiales deficientes usados en la renovación de la capa asfáltica en la ruta a Limón son algunos de los casos polémicos.
La entidad contrata empresas privadas para supervisar obras públicas porque, en principio, tendrían menos trabas administrativas para realizar el trabajo.
La tercerización de estas labores, en teoría, iba a generar un ahorro al Conavi.
Pero ocurrió lo contrario porque, a partir de 2008, hubo un cambio en la manera de calcular la tarifa que cobran los ingenieros en sus consultorías.
La institución decidió que la contratación de ingenieros se hiciera de forma directa, en vez del proceso de licitación pública, con el que concursan las compañías entre sí ofreciendo precios más reducidos.
La variación favoreció a las compañías de ingenieros porque la ganancia por inspeccionar un proyecto se incrementó hasta un 60% por contrato, en tan solo un año, denunció la Contraloría General de la República.
El ajuste fue implementado sin que se realizara algún análisis técnico o económico en el cual se sustentara el cambio.
Además, en materia de inspección vial los cambios no significaron un aumento de responsabilidades con respecto a las supervisiones anteriores.
El salto en el valor de las consultorías ocurrió porque el Conavi permite a las compañías incluir altos costos administrativos en sus facturas, tales como inmobiliarias, teléfono, secretarias y servicios públicos.
El resultado de este cambio es que el presupuesto del Conavi para consultorías de inspección de obras viales creció un 220% en los últimos cinco años.
La entidad ha mantenido un alto egreso en la contratación de ingenieros externos, aunque disminuyó levemente en los últimos dos años, a raíz de la directriz de contención de los gastos en el Gobierno.
Sin embargo, para este año, los recursos destinados al pago de los servicios de unas 22 compañías son por $16 millones.
Dicha erogación es el doble de lo que el Conavi presupuestó para el pago de su planilla.
Incluso para la entidad sería más barato realizar la supervisión con ingeniero con un salario a precio de mercado, pues tendría un sueldo mensual de unos $2 mil.
Sin embargo, los profesionales privados contratados actualmente tienen un sueldo mensual de hasta $4.500, muestra un estudio hecho por la Contraloría.
Así mismo, muchos de los inspectores contratados por la institución, favorecidos con la nueva metodología tarifaria, brindan servicios desde 2002.
Como si el aumento del gasto en consultorías no fuera suficiente, la institución ha realizado pagos a empresas por obras sin ni siquiera estar en ejecución, como en la carretera a San Ramón.
El trabajo que realiza el Conavi se financia a través del impuesto único a los combustibles, el pago de peaje y un 50% de lo recaudado por el gravamen a la propiedad de vehículos.
La entidad posee el cuarto presupuesto más alto dentro del Gobierno central.
Su labor es la de velar por el mantenimiento de las carreteras en el país.
Sin embargo, en los últimos años el resultado de este trabajo es deficiente por el deterioro de las vías nacionales.
Por otro lado, el despilfarro de recursos en consultorías en el Conavi contrasta con el recorte en las inversiones.
En los últimos tres años, el presupuesto para arreglo y construcción de carreteras disminuyó un 30%.
La caída en la cantidad de recursos para el arreglo de las vías coincide con el periodo de contención del gasto del Gobierno.
Además, el resultado de esta decisión es evidente ante la mala situación de las calles nacionales.
Precisamente la situación vial del país es el problema que más hace disminuir su competitividad.
Costa Rica experimenta desde hace varias décadas no solo una desaceleración en el desarrollo de nueva infraestructura pública, sino también un deterioro de la existente por los bajos niveles de mantenimiento.

Oscar Rodríguez
[email protected]

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