La Iglesia Católica de Costa Rica, agrupada en la Conferencia Episcopal, rechazó este miércoles un trato preferente ofrecido por el presiente Rodrigo Chaves para recibir gratis una frecuencia de radio y televisión.
Horas antes, el mandatario, en conferencia de prensa, señaló que apoya y respalda un proyecto de Fabricio Alvarado de Nueva República, para que las iglesias cristianas y católicas tengan frecuencias sin participar en la polémica subasta de frecuencias.
“En coherencia con nuestro primer pronunciamiento sobre este tema, por respeto a la pluralidad de voces y sectores que conforman nuestra sociedad, la Iglesia considera que no es prudente ingresar en una lógica de prebendas especiales que pongan en riesgo la equidad en el acceso al espectro radioeléctrico. Un mecanismo de concesiones privilegiadas para medios de orientación religiosa podría abrir la puerta a decisiones arbitrarias y a un manejo desigual del bien público”, dice el comunicado.
La Iglesia Católica cree firmemente que el diálogo social debe sustentarse en la justicia y en la igualdad de condiciones, no en excepciones que fragmenten el espacio mediático.
“La comunicación pública -radio, televisión o prensa- es patrimonio de toda la ciudadanía, no solo de quienes profesan una fe o una doctrina. Por ello, la Iglesia se mantendrá prudente: continuará promoviendo sus valores a través de los canales que ya posee y mediante los medios tradicionales de evangelización, sin reclamar privilegios especiales para acceder a frecuencias”, añade el pronunciamiento.
Subasta suspendida
Por otra parte, tras acoger un recurso de amparo para estudio, la Sala Constitucional suspendió de manera provisional la subasta de frecuencias de radio y televisión.
La medida provisional fue dada a conocer este miércoles, minutos antes de que Chaves se refiriera al tema, tal y como había anunciado.
“Hasta tanto la Sala no resuelva en sentencia este proceso de amparo o no se decida otra cosa, la subasta queda suspendida. Lo anterior se dispuso ante el grave riesgo de una disminución significativa de los servicios de radiodifusión (tanto televisivos como radiofónicos) y con miras a prevenir la posible ocurrencia de daños severos, ya que, ante el alegado número de ofertas recibidas por la SUTEL (20 para radiodifusión sonora FM, 1 para radiodifusión sonora AM y 4 para radiodifusión televisiva), podría existir una reducción de al menos dos tercios de la cantidad actual”, dijo la Sala IV.
Poca participación
La recepción de ofertas para la subasta de frecuencias cerró el viernes anterior con solo 25 propuestas, según informó la SUTEL.
A la fecha, solo se concesionaron 17 frecuencias FM nacionales, 3 FM regionales y 1 AM nacional; además de 4 canales de televisión de alcance nacional (incluyendo los espacios correspondientes a Canal 7, Repretel y Extra TV).
En el caso de la radio FM, sí participaron varias organizaciones religiosas, entre ellas Radio María, la Asociación Internacional Pasión por las Almas y la Asociación Sistema de Telecomunicaciones de la Iglesia Adventista del Sétimo Día.
La SUTEL estima una recaudación preliminar superior a $9,8 millones (alrededor de ¢4.900 millones), previo a la etapa de puja. Los montos ofertados por cada participante se mantendrán confidenciales hasta la siguiente fase, según lo establece el cartel.
Pese al proceso en marcha, más de 60 radioemisoras decidieron no presentarse a la subasta alegando que los precios establecidos son demasiado altos.
Entre los grupos que se mantuvieron al margen figuran Radio Columbia, Cadena Radial Costarricense (CRC), Grupo Musical, Radio Sinfonola y la totalidad de las emisoras de corte evangélico.
Las frecuencias asignadas al Sinart y a las universidades públicas no tendrán ningún cambio dentro de este proceso.





































