Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los menores en condición de vulnerabilidad, el Hospital Nacional de Niños (HNN) fortaleció su servicio de Trabajo Social en la atención de enfermedades crónicas y violencia infantil.
Esta área, clave en la atención integral pediátrica, ha implementado nuevas estrategias de intervención, actualización conceptual y trabajo interinstitucional.
El equipo brinda valoración social, contención emocional, educación e intervención en crisis tanto al paciente como a su familia.
Actualmente, el 60 % de las referencias que recibe este departamento corresponden a menores con enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades metabólicas y cardiopatías congénitas.
Estas condiciones, muchas veces asociadas a trastornos del neurodesarrollo, requieren un seguimiento constante y una coordinación estrecha con el entorno familiar.
El 40 % restante corresponde a casos de sospecha de violencia, donde se identifican desde abusos físicos y sexuales hasta intentos de autoeliminación y trauma craneal abusivo.
Muchos de estos casos son valorados por el Comité de Estudio Integral del Niño, Niña y Adolescente Agredido (CEINNAA), en coordinación con instituciones como el PANI, MEP y el Ministerio Público.
Uno de los logros del equipo ha sido posicionar la negligencia como una forma de violencia.
En 2024 se atendieron 482 casos relacionados con incidentes prevenibles como quemaduras, atropellos, caídas y omisión en tratamientos médicos, lo que evidencia la urgencia de un abordaje social más robusto y preventivo.
"Este servicio busca promover los factores protectores y movilizar los recursos individuales, familiares, comunales e institucionales disponibles que permitan mejorar la calidad de vida mediante la reorganización familiar, la prevención de reincidencia en la consulta de niños, niñas y adolescentes a efecto de la cuestión social, y evitar nuevos ingresos”, dijo Sindy Mora Ramírez, jefa de Trabajo Social del HNN.